Archivo - Diferentes gérmenes en los intestinos humanos llamados microbiota - Ilustración 3d .Microbiota - ISTOCK/ CHRISTOPH BURGSTEDT - Archivo
MADRID, 12 Ago. (EUROPA PRESS) -
La vitamina B12 es un nutriente esencial para los seres humanos. Participa en la formación de glóbulos rojos y ADN y en el mantenimiento de las células cerebrales y nerviosas. Sin embargo, los humanos, los animales y las plantas no pueden producirla. La vitamina es fabricada exclusivamente por determinadas bacterias y arqueas, por lo que las personas la obtienen principalmente a través de alimentos de origen animal y suplementos.
Un nuevo estudio ha descubierto cómo la vitamina B12 producida por determinadas bacterias puede quedar disponible para otros microorganismos del intestino: los bacteriófagos, virus que infectan y destruyen bacterias, provocan la liberación del nutriente cuando hacen que estas células se rompan.
LA B12 PUEDE QUEDAR ATRAPADA EN LAS BACTERIAS
La investigación, realizada por científicos de Virginia Tech en EEUU y publicada en 'The ISME Journal', muestra que la infección por bacteriófagos es un factor clave para que la vitamina B12 salga de las bacterias que la producen y pueda ser utilizada por otros microorganismos que la necesitan para crecer.
Los científicos ya conocían cómo se absorbe la vitamina B12 en el organismo, pero no estaba claro cómo los microorganismos que la producen permiten que este nutriente quede disponible para otras bacterias de la comunidad intestinal.
El equipo de Bryan Hsu, biólogo de Virginia Tech que estudia cómo los fagos influyen en la microbiota intestinal, se centró en estos virus. Los bacteriófagos infectan exclusivamente a las bacterias. Para reproducirse, se adhieren a una célula bacteriana, introducen su material genético y utilizan la maquinaria de la célula para producir nuevos fagos. Finalmente, la bacteria se rompe en un proceso conocido como lisis.
Cuando esto ocurre, la célula libera su contenido, incluido su ADN, proteínas, azúcares y otros componentes que almacenaba para crecer. Entre ellos se encuentra también la vitamina B12.
LOS FAGOS PERMITEN QUE OTRAS BACTERIAS UTILICEN LA VITAMINA
Para comprobar si este proceso permitía realmente que otras bacterias accedieran a la B12, David da Silva Barreira, primer autor del estudio, cultivó conjuntamente una bacteria productora de vitamina B12 y otra que necesita obtenerla del medio.
Sin los fagos, la bacteria dependiente de B12 no crecía porque no podía acceder al nutriente, que permanecía dentro de la bacteria productora. Cuando los investigadores introdujeron los fagos y estos provocaron la lisis de la bacteria productora, la bacteria que necesitaba B12 comenzó a crecer.
"En un sistema genéticamente bien definido, podemos demostrar que el fago es necesario. La vitamina B12 no se escapa sin más", explicó Hsu. Los investigadores repitieron después el experimento con una cepa modificada genéticamente para que no produjera vitamina B12. En este caso, aunque los fagos destruyeron las bacterias, el microorganismo que necesitaba la vitamina no logró crecer.
El resultado permitió confirmar que la vitamina B12 liberada era el componente responsable del crecimiento.
TAMBIÉN OCURRE EN COMUNIDADES DE BACTERIAS INTESTINALES
Para comprobar si el mecanismo se mantenía en un entorno más complejo, los investigadores realizaron experimentos similares con los principales tipos de bacterias intestinales presentes en el tracto digestivo humano.
Los microorganismos dependientes de la vitamina B12 solo crecieron cuando un bacteriófago provocó la lisis de una bacteria productora de B12.
En conjunto, los resultados sugieren que los bacteriófagos pueden desempeñar un papel importante en la distribución de nutrientes dentro de las comunidades microbianas, al liberar compuestos que permanecen almacenados en las bacterias que producen esos nutrientes.