Publicado 08/09/2020 8:11:34 +02:00CET

Éstas son las razones por las que ciertas arritmias han aumentado en las últimas décadas

Corazón, arritmia.
Corazón, arritmia. - FILO/GETTY - Archivo

    MADRID, 8 Sep. (EDIZIONES) -

   La esperanza de vida es cada vez mayor y por eso muchas patologías que antes no se daban en algunos colectivos, ahora sí. Éste es el caso de algunas arritmias, cuya incidencia ha aumentado en las últimas décadas, y principalmente al ir de la mano del envejecimiento.

   Pero para poder entenderlo, primero tenemos que saber qué es una arritmia. En una entrevista con Infosalus, el presidente de la Asociación del Ritmo Cardiaco de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), el doctor Javier Jiménez Candil, detalla que él le cuenta a sus pacientes que el corazón es como una casa con unas paredes, unas habitaciones que son las 'cámaras' del corazón, unas tuberías que son las arterias, así como un tendido eléctrico, que es el responsable de que este órgano lata a una frecuencia determinada.

   "Todo lo que sea que el corazón lata por debajo o por encima de lo normal es 'arritmia'. Es un trastorno del latido del corazón, y hay dos tipos principalmente: Cuando late demasiado despacio, las 'bradiarritmias'; mientras que cuando late demasiado deprisa se llaman 'taquiarritmias'. La causa que subyace es la anomalía de ese tendido eléctrico", explica el también jefe de la Unidad de Arritmias del Hospital Universitario de Salamanca.

   En función de como sea el tipo de arritmia, el electrofisiólogo señala que habrá unos síntomas u otros, aunque advierte de que las arritmias a veces pueden ser incluso asintomáticas y se pueden hallar de forma casual.

   "Las manifestaciones clínicas indicativas de que la persona tiene que consultar con un especialista son las pérdidas de conocimiento o el síncope, una situación que podría corresponderse con una arritmia grave, así como las palpitaciones", indica el cardiólogo.

   A su vez, precisa que la arritmia más frecuente es la fibrilación auricular, y ésta dice que es habitual entre las personas de edad avanzada. En concreto, avisa de que si no se tienen controladas sus consecuencias, éstas pueden ser muy importantes, tales como un ictus. También el miembro de la SEC dice que otro motivo de consulta es cuando la persona nota que tiene un pulso lento.

   Así con todo, el doctor Jiménez Candil remarca que las arritmias que más han aumentado en las últimas décadas son las fibrilaciones auriculares, y todo ligado a que la esperanza de vida se ha alargado entre la población española, y además relacionado con determinados factores de riesgo como la hipertensión o la diabetes. Además, vaticina que, como asistimos a un progresivo envejecimiento de la población, es probable que aumenten aún más los casos de fibrilación auricular.

   En cambio, el doctor Jiménez Candil puntualiza que otras arritmias, las arritmias ventriculares, que son consecuencia de los infartos de miocardio, son cada vez menos frecuentes, puesto que estos episodios se detectan cada vez antes y se tratan mejor que 15 años atrás.

   De hecho, el presidente de la Asociación del Ritmo Cardiaco de la Sociedad Española de Cardiología celebra que una de las manifestaciones químicas de la arritmia es la muerte súbita, la muerte repentina de una persona causada por una arritmia letal, y dado que se está tratando mejor la causa y se están detectando de forma más frecuente, se están produciendo igualmente menos casos de muerte súbita.

¿SE PUEDE EVITAR LA APARICIÓN DE ARRITMIAS?

   El cardiólogo pide además tener en cuenta que hay una serie de arritmias con las que el sujeto nace, por lo que son inevitables; aunque reconoce que otras responden a una evolución natural y relacionada con determinados factores de riesgo.

   "Estas segundas arritmias son las más frecuentes, y entre ellas, como hemos citado antes, se encuentra la fibrilación auricular. Sería evitable si se controlan los factores de riesgo como la hipertensión, o la diabetes, y todo lo que queda fuera de una serie de hábitos de vida cardiosaludables. Es preciso, por tanto, el llevar una vida sana, una dieta saludable, practicar deporte, y evitar los tóxicos. Esto reduce la aparición de arritmias adquiridas relacionadas con los hábitos de vida poco saludables", incide Jiménez Candil.

   Ahora bien, la Medicina ha avanzado, y gran parte de esas arritmias tienen curación. Según explica el jefe de la Unidad de Arritmias del Hospital Universitario de Salamanca, "una de las facetas de la Cardiología que más ha evolucionado en los últimos años ha sido el tratamiento de las arritmias, no sólo a nivel de fármacos, sino también de técnicas invasivas capaces de tratar mediante dispositivos o intervenciones el origen de esa disfunción del corazón".

   Por eso, reitera que "muchas" arritmias tienen curación, mientras que otras que no tienen curación completa, pero sí pueden aliviarse mediante diferentes técnicas invasivas, que años atrás era imposible tratarlas.

   Como ejemplo, el doctor Jiménez Candil señala de nuevo a la fibrilación auricular, que presenta una incidencia en la población que cobra a su juicio "tintes epidémicos", y para la que se han desarrollo tratamientos "invasivos, seguros, y eficaces".

Contador