Publicado 13/06/2021 08:09CET

Estos son los daños de la exposición solar y su relación con el cáncer de piel

Archivo - Mujer joven aplicando crema solar en la espalda.
Archivo - Mujer joven aplicando crema solar en la espalda. - FREDERIKLOEWER/ ISTOCK - Archivo

   MADRID, 13 Jun. (EDIZIONES) -

    Llega el buen tiempo, el verano, el calor, y además estamos inmersos en una pandemia donde poco a poco va mejorando la situación. Tenemos unas ganas inmensas de ir al campo, a la playa, de estar al aire libre y de tumbarnos al Sol aunque, ojo, los dermatólogos recuerdan que la exposición solar puede ser peligrosa, y principal factor de riesgo de desarrollo de cáncer de piel.

   Hoy, 13 de junio, día en el que se celebra el Día Europeo de la Prevención contra el Cáncer de Piel, el doctor Julián Conejo-Mir, jefe de Servicio y director de la Unidad de Gestión Clínica de Dermatología del Virgen del Rocío de Sevilla, recuerda por qué es tan importante proteger nuestra piel del sol.

   "Estamos en un ambiente hostil. Tenemos hoy en día un problema serio porque por la evolución natural somos blancos, y la idea que nos venden de vida saludable consiste en vivir al aire libre, ver la luz, estar en el campo, hacer deporte en exteriores, y que nos dé el sol para la vitamina D, tan necesaria. Pero esta idea del siglo XXI de vida saludable es contraria a la idea de piel saludable", advierte en una entrevista con Infosalus el doctor Conejo-Mir.

    Según explica el también catedrático de Dermatología de la Universidad de Sevilla, la vida saludable para la piel es una piel no expuesta al sol, y menos al sol del mediodía, porque así acumulamos daño genético en nuestra piel, sobre todo en las personas que no van protegidas frente al sol.

   "Vivimos en una disyuntiva y tenemos que tener mucho cuidado con el sol. La COVID está teniendo lugar en un momento en el que el calentamiento global va a hacer que aumenten 2-3 grados la temperatura de la Tierra para 2050. Esto supone más horas al sol, más calor, todo más desértico, menos arboleda, y con la COVID, que el ser humano tiende a vivir más en el campo, a estar más tiempo al aire libre, a más hacer deporte en el exterior", señala el dermatólogo andaluz.

   Por eso cree que, "curiosamente" va a aumentar la radiación lumínica "seguro" tras este verano, con este modelo que nos imponen de vida saludable en el exterior y con tanta exposición solar, cuando "en futuro próximo se podrá producir el cáncer de piel en consecuencia".

   Aquí el también miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) resalta que cualquier persona puede desarrollar cáncer de piel por una excesiva exposición solar, preferentemente las personas de fototipo de piel más clara 1-4 (el quinto es el negro), siendo éste el primer factor de riesgo para desarrollar la enfermedad.

   "La exposición solar es una radiación magnética que llega a nuestra piel y para ella la radiación ultravioleta es como las radiaciones nucleares de Chernóbil, pero más lentas, aunque también producen mutagénesis, es decir, cambios y mutaciones en los genes y a la larga cáncer de piel", lamenta el miembro de la AEDV.

   Desde la American Cancer Society indican que la investigación reciente sugiere que puede haber dos formas principales de que la exposición a los rayos ultravioleta esté asociada al melanoma, aunque es probable que haya algo de superposición entre estas dos formas:

   ·Exposición a la luz solar durante la niñez y la adolescencia: "Las personas con melanoma a menudo tienen un historial temprano de quemadura solar u otras exposiciones a la luz solar intensa, aunque no todas las personas con melanoma han estado expuestas. Esta exposición temprana al sol puede causar daño al ADN (genes) en las células de la piel llamadas 'melanocitos', lo que las conduce a una ruta para convertirse en células de melanoma muchos años después. Algunos médicos creen que esto pudiera ayudar a explicar por qué los melanomas a menudo ocurren en los muslos (en mujeres) y el tronco (en hombres), áreas que no están generalmente tan expuestas al sol durante la edad adulta".

   ·Exposición crónica a la luz solar: Origen de muchos melanomas que ocurren en los brazos, el cuello y la cara; todas ellas áreas muy expuestas al sol, particularmente en el caso de los hombres. Las cabinas bronceadoras podrían contribuir a que estos tipos de melanomas se originen.

EL FACTOR GENÉTICO

El segundo factor de riesgo del cáncer de piel, según prosigue el doctor Conejo-Mir, son los antecedentes familiares de lesiones en la piel, la genética: "Hay personas con mutaciones de varios genes que tienen mucha predisposición al carcinoma basocelular (genes 'patched'). Y también, en el melanoma, el gen 'braf', que puede producir una mayor incidencia de cáncer de piel, y el 'CDKN2A'".

   Entonces, si el sol es bueno para nuestra salud, pero puede ser contraproducente por el cáncer de piel, ¿cómo tomarlo de forma saludable? A juicio del dermatólogo la única forma de hacerlo es poniendo al sol de cinco a diez centímetros, bien del brazo o de la pierna, 5 minutos a la semana. "Esto es saludable, porque con esto tienes la vitamina D que te hace falta", afirma, al tiempo que lamenta que la gente hoy en día toma muchísimo el sol.

   Aquí recuerda que con la COVID se ha puesto de moda la vitamina D, y se ha visto que pacientes que ingresan con esta infección tienen menos proporción de ir a la UCI o de estar intubado si toman vitamina D, que si no la toman. Según explica, la vitamina D es un estimulante de las 'defensinas', unas sustancias que hay en nuestro cuerpo y que luchan contra las infecciones y agentes extraños.

   "Se ha puesto de moda la vitamina D. Ahora la toma todo el mundo frente a la COVID y, en realidad, también reduce el cáncer de piel. Por otro lado, vivimos más al sol, al aire libre, no queremos cruzarnos con nadie. La gente lleva un año sin ir a la playa y quiere estar todo el día al sol. Tened cuidado porque lleváis un año sin tomarlo y ahora queréis hacerlo todo y tendrá efectos nocivos para la piel en el largo plazo. Este año los dermatólogos prevén muchos problemas en la playa de quemaduras solares porque la gente esta deseando ir a la playa", sentencia el dermatólogo.

   En este contexto, el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos recuerda que cualquier persona puede padecer cáncer de piel, siendo más común en personas que tienen piel blanca. Según puntualiza, existen muchos tipos diferentes de cáncer de piel (tales como el melanoma y el cáncer de piel de células basales), y cada tipo tiene una apariencia diferente. Además, reseña que el cáncer de piel en personas de piel oscura muchas veces se ve diferente del cáncer de piel en personas de piel clara. "Un cambio en la piel es el signo más común de este cáncer. Puede ser un bulto nuevo en la piel, una llaga que no sana o un cambio en un bulto que ya lleva tiempo", sentencia.

Para leer más