Publicado 24/06/2022 13:36

Estos son los beneficios de los campamentos de verano en la salud visual de los más pequeños

Jóvenes participantes en los campamentos de verano Scouts MSC
Jóvenes participantes en los campamentos de verano Scouts MSC - SCOUTS MSC

MADRID, 24 Jun. (EUROPA PRESS) -

La optometrista Elena García Rubio, del Instituto Nacional de la Visión, ha puesto en valor los beneficios de los campamentos de verano en la salud visual de los niños, sobre todo teniendo en cuenta que la actividad al aire libre de la población infantil se ha sustituido en gran medida por juegos digitales.

De hecho, debido a la sobreexposición a las pantallas digitales cotidianas y por las restricciones de la pandemia, se ha reducido el tiempo al aire libre y ha provocado que la población infantil tenga una deficiencia de luz solar, esencial para el correcto desarrollo del ojo debido a la dopamina que genera la retina cuando le llega la luz y que evita que el globo ocular incremente su tamaño. Sin la cantidad adecuada de dopamina, aumenta la miopía.

"Por este motivo, los campamentos de verano se convierten en una opción beneficiosa para proteger la salud visual de la población infantil. Muchas de las actividades que se desarrollan en los campamentos funcionan como ejercicios de terapia visual", destaca la experta.

Algunas de estas actividades son, por ejemplo, las manualidades y los juegos mentales, tales como sopas de letras, hacer recortes, crucigramas, puzles, encontrar las diferencias, hacer pulseras con perlas o cuentas, papiroflexia o coser muñecas de trapo.

"Estas actividades impulsan e incentivan el rastreo visual, la coordinación ojo-mano, la discriminación visual, y habilidades visoperceptivas como la constancia de forma, el cerramiento o la memoria visuales", explica la optometrista.

En cuanto a las actividades al aire libre, destacan el tiro con arco, el juego del pañuelo, gimkanas en las que buscar diferentes pistas o la diana, ya que "son una gran opción para estimular el enfoque, la coordinación óculo-motriz, la agudeza visual, el tiempo de reacción visual, la coordinación ojo-mano y ojo-pie, además de la organización visoespacial".

Por otro lado, los juegos con la pelota son igualmente beneficiosos. Fútbol, tenis, pádel o baloncesto son deportes que se practican habitualmente en los campamentos y que contribuyen a estimular habilidades visuales como son el enfoque, la coordinación ojo-mano u ojo-pie, el tiempo de reacción y la estimulación de la visión periférica.

Así, las actividades acuáticas también son importantes para estimular la salud visual. Pescar patos, capturar objetos flotantes de diversos colores, hacer pompas de jabón o la pesca también ayudan a cuidar la salud de los niños e incentivar su agudeza visual y la coordinación ojo-mano.

PROTECCIÓN DE LA VISIÓN DE LOS NIÑOS

En este sentido, es necesario que los padres tengan en cuenta otros aspectos para proteger la visión de sus hijos frente al exceso de luz solar. Por ello, Javier Hurtado, oftalmólogo-pediátrico en el Instituto Nacional de la Visión, indica que "todos los ojos son susceptibles de sufrir daño solar en los ojos, independientemente del color del iris".

La exposición solar excesiva podría provocar serias lesiones oculares como tumores en los párpados, alteraciones en la parte blanca del ojo como el pterigium o un envejecimiento de la reina, conocido como 'envejecimiento macular'. Es por esto por lo que el doctor Hurtado ofrece una serie de recomendaciones para evitar estos problemas visuales en la época estival.

En primer lugar, aconseja el uso de gafas de sol UV400. "Al igual que nos fijamos en el factor de protección de las cremas solares, también es importante observar la protección que las gafas solares ofrecen a los ojos de los niños", expresa, para aclarar que el hecho de que la gafa sea más oscura "no significa necesariamente que proteja más". "Depende de la capacidad para proteger, no del color", afirma Hurtado.

Es conveniente que a la hora de comprar las gafas se analice si protege por el lateral; es decir, por el rabillo del ojo. Además, se debe tener en cuenta que las gafas polarizadas quitan el brillo, pero no protegen frente a la radiación ultravioleta. La gafa de sol también puede servir de protección para algunas actividades que el pequeño realice en el campamento: pintura, pegamento o golpes.

También es preciso tener cuidado con los medicamentos, ya que existen algunos fármacos que hacen que la piel o el ojo sean más sensible a la luz solar. Ejemplos de estos son determinados tratamientos para el acné y algunos antibióticos como las tetraciclinas o las quinolonas.

También es preciso "no bajar la guardia en los días nublados". En estos días en los que aparentemente el sol está escondido y se puede creer que los ojos no necesitan protección de ningún tipo, la radiación ultravioleta es "igual de potente", advierte.

Por lo tanto, ambos expertos concluyen subrayando que los campamentos de verano se convierten en una práctica muy recomendable para los niños, ya que estimulan sus relaciones sociales, su desarrollo y su salud, especialmente la visual. "Pero no se deben descuidar aspectos tan importantes como la protección ante el exceso de luz solar, tanto para la piel como para los ojos", finaliza Hurtado.