Publicado 02/11/2021 07:40CET

La soledad de la pandemia fue una experiencia positiva para muchos

Archivo - Mujer con deprensión frente a la ventana en su casa. Confinamiento, salud mental. Covid-19
Archivo - Mujer con deprensión frente a la ventana en su casa. Confinamiento, salud mental. Covid-19 - MARTIN DIMITROV / MARTIN-DM - Archivo

MADRID, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -

El tiempo que se pasó a solas durante la pandemia tuvo efectos positivos en el bienestar de personas de todas las edades, según una nueva investigación sobre más de 2.000 adolescentes y adultos, publicado en 'Frontiers in Psychology', que descubrió que la mayoría de las personas experimentaron beneficios de la soledad durante los primeros días de la pandemia mundial de Covid-19.

Todos los grupos de edad experimentaron efectos positivos y negativos de la soledad. Sin embargo, los investigadores descubrieron que las descripciones de la soledad incluían más efectos positivos que negativos. De media, las puntuaciones de bienestar cuando los participantes estaban solos eran de 5 sobre 7 en todas las edades, incluidos los adolescentes de 13 a 16 años.

Algunos participantes en el estudio hablaron de un empeoramiento del estado de ánimo o del bienestar, pero la mayoría describió sus experiencias de soledad en términos de sentimiento, competencia y sensación de autonomía.

El 43% de todos los encuestados mencionó que la soledad implicaba actividades y experiencias de competencia - tiempo dedicado a la creación de habilidades y actividades, y eso fue consistente en todas las edades.

Por su parte, la autonomía -conexión con uno mismo y confianza en la propia persona- fue una característica importante sobre todo para los adultos, que la mencionaron con el doble de frecuencia que los participantes adolescentes.

Los adultos en edad de trabajar registraron las experiencias más negativas, con un mayor número de participantes que mencionaron la alteración del bienestar (35,6% frente a 29,4% en los adolescentes y 23,7% en los adultos mayores) y el estado de ánimo negativo (44% frente a 27,8% en los adolescentes y 24,5% en los adultos mayores).

Las experiencias de alienación, o el coste de no relacionarse con los amigos, fueron dos veces más frecuentes entre los adolescentes (alrededor de uno de cada siete, o el 14,8%) que entre los adultos (7%), siendo los adultos mayores los que lo mencionaron con menor frecuencia (2,3%).

La doctora Netta Weinstein, profesora asociada de psicología de la Universidad de Reading, en Reino Unido, y autora principal del trabajo, afirma que el trabajo "muestra que los aspectos de la soledad, una forma positiva de describir el hecho de estar solo, se reconocen en todas las edades como beneficiosos para nuestro bienestar".

"La sabiduría convencional es que los adolescentes en general encontraron que la pandemia fue una experiencia negativa, pero vemos en nuestro estudio cómo los componentes de la soledad pueden ser positivos --añade--. Durante esos primeros meses de la pandemia aquí en el Reino Unido, vemos que los adultos que trabajan fueron en realidad los más propensos a mencionar aspectos de empeoramiento del bienestar y el estado de ánimo, pero incluso esos no son tan comúnmente mencionados como las experiencias más positivas de la soledad".

"Llevamos a cabo la investigación en el verano de 2020, que coincidió con el final del primer confinamiento nacional en el Reino Unido --relata--. Sabemos que muchas personas se reconectaron con pasatiempos e intereses o apreciaron cada vez más la naturaleza en caminatas y paseos en bicicleta durante ese tiempo, y esos elementos de lo que describimos como 'motivación autodeterminada', donde elegimos pasar tiempo a solas para nosotros mismos son aparentemente un aspecto crítico del bienestar positivo".

Añade que "ver que los adultos en edad de trabajar experimentan un bienestar alterado y un estado de ánimo negativo puede estar relacionado, de hecho, con la pandemia que reduce nuestra capacidad de encontrar una soledad pacífica. A medida que nos adaptamos a la "nueva normalidad", muchos adultos que trabajan se dieron cuenta de que los momentos habituales de soledad, ya sea en su viaje al trabajo o durante una pausa laboral, se vieron interrumpidos. Incluso para los más extrovertidos, estas pequeñas ventanas de paz demuestran la importancia del tiempo a solas para nuestra salud mental", prosigue.

Weinstein subraya que "también sugiere que ciertas experiencias de soledad se aprenden o se valoran cada vez más con la edad, lo que tiene un efecto de reducción del impacto de los elementos negativos de la soledad y, en general, de aumento del bienestar. Del mismo modo --continúa--, sugiere que las inferencias casuales sobre la soledad basadas en la edad y la etapa pasan por alto la realidad de nuestras experiencias vividas llenas de matices".

Los resultados proceden de una serie de entrevistas en profundidad en las que los participantes del Reino Unido respondieron a preguntas abiertas sobre sus experiencias de soledad. El equipo de investigadores codificó las respuestas para encontrar experiencias compartidas y midió datos cuantitativos sobre dos aspectos del bienestar asociados a la soledad, la motivación autodeterminada (la elección de pasar tiempo a solas) y el estado de ánimo tranquilo.

Los investigadores precisan que los hallazgos se tomaron de una fase de la pandemia de Covid-19 durante el verano de 2020, y recomiendan que los datos de seguimiento examinen las experiencias de soledad durante periodos difíciles como éste, y también periodos más comunes en los que la soledad diaria puede parecer y sentirse diferente.