Archivo - Mujer embarazada en el hospital. Dar a luz. Embarazo. Parto. - SERRNOVIK/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 17 Jul. (EDIZIONES) -
El parto prematuro continúa siendo una de las principales causas de complicaciones durante el embarazo y de problemas de salud en el recién nacido. Entre las estrategias diseñadas para reducir este riesgo figura el pesario cervical, un dispositivo de silicona que se coloca alrededor del cuello uterino con el objetivo de disminuir la presión que ejerce el embarazo sobre esta estructura.
Aunque se trata de una medida sencilla, reversible, y no quirúrgica, los especialistas advierten de que la evidencia científica disponible no respalda actualmente su uso rutinario. Entonces, ¿qué papel desempeña realmente el pesario cervical y en qué casos puede estar indicado?
Fátima Martínez es ginecóloga del equipo Magyc del Hospital Ruber Internacional (Madrid) y tiene claro el mensaje, tal y como nos confiesa en una entrevista con Europa Press Salud Infosalus: "El pesario cervical es una herramienta mecánica, sencilla, y reversible, pero la evidencia actual no apoya su uso rutinario para prevenir el parto prematuro. Su indicación debe ser individualizada y explicada con prudencia, especialmente en mujeres con cuello uterino corto".
LA PREVENCIÓN DEL PARTO PREMATURO DEPENDE DE VARIOS FACTORES
Cuenta que un pesario cervical es un dispositivo de silicona, habitualmente en forma de anillo o de copa, que se coloca alrededor del cuello uterino durante el embarazo, y con el objetivo de modificar la orientación del cuello uterino, descargando parte de la presión mecánica que ejerce el embarazo sobre el orificio cervical interno. "Es importante aclarar que el pesario no cierra el cuello como un cerclaje. No es una sutura. Es una medida mecánica, reversible, y no quirúrgica", aclara esta experta de Quirónsalud.
El escenario clásico en el que se ha planteado es la embarazada asintomática, generalmente en el segundo trimestre (16 - 24+6 semanas), en la que se detecta por ecografía transvaginal un cuello uterino corto. "El cuello uterino actúa como una estructura de contención durante el embarazo. Cuando se acorta precozmente aumenta aproximadamente por 3 el riesgo de parto prematuro por debajo de la semana 34. Ahora bien, conviene insistir en que tener el cuello corto no significa necesariamente que la paciente vaya a tener un parto prematuro. Es un factor de riesgo, no un diagnóstico definitivo", destaca esta ginecóloga.
Así, la doctora Martínez subraya que en España se ha utilizado en algunos centros, especialmente en unidades de medicina materno-fetal con experiencia en prematuridad, resaltando que España ha tenido un papel relevante en los primeros estudios sobre pesario cervical.
"Pero actualmente no puede decirse que sea una medida universal, ni de uso rutinario. Su utilización es selectiva y depende del centro, del perfil de la paciente, de la experiencia del equipo, y de la interpretación individualizada del riesgo. En muchas unidades, ante un cuello corto en gestación única, la estrategia principal sigue siendo la progesterona vaginal. El cerclaje se reserva para escenarios concretos, sobre todo para mujeres con antecedente de parto prematuro o pérdidas tardías, y con un acortamiento cervical significativo", detalla.
VENTAJAS E INCONVENIENTES
Sus ventajas potenciales son desde el punto de vista práctico, tal y como desgrana, al tratarse de una medida no quirúrgica, que no requiere anestesia, de quirófano ni de ingreso en la mayor parte de los casos, y que puede colocarse en consulta por un profesional entrenado, así como retirarse fácilmente si aparecen complicaciones, rotura de membranas, sangrado, parto, o al llegar a una edad gestacional avanzada.
"Comparado con el cerclaje, el pesario cervical evita los riesgos propios de una intervención quirúrgica: anestesia, sangrado, rotura de membranas, infección, o lesión cervical. Comparado con la progesterona, puede resultar atractivo para pacientes que no toleran bien el tratamiento vaginal diario, o que buscan una medida mecánica. Pero la ventaja práctica no equivale a eficacia clínica. En el balance actual, la progesterona vaginal tiene una evidencia más sólida en gestaciones únicas con cuello corto", subraya esta experta del equipo Magyc del Hospital Ruber Internacional.
En una revisión en red publicada en 'The BMJ', dice que la progesterona vaginal fue la intervención con evidencia más consistente para reducir parto prematuro antes de las 34 semanas y de muerte perinatal en mujeres con gestación única de alto riesgo por cuello corto o antecedente de prematuridad. "El pesario tiene plausibilidad biológica, pero la evidencia científica no apoya su uso rutinario para prevenir el parto prematuro en mujeres con cuello corto", insiste la doctora Martínez.
EL PARTO PREMATURO, UN SÍNDROME MULTIFACTORIAL
De hecho, recuerda que el parto prematuro es un "síndrome multifactorial", que puede relacionarse con inflamación, con infección, con antecedentes obstétricos, con sobredistensión uterina, con patología placentaria, con cirugía cervical previa, así como con malformaciones uterinas o factores maternos. "Por eso, el pesario no debe presentarse como la 'solución' al parto prematuro. La estrategia adecuada empieza por identificar bien el riesgo: historia obstétrica, medición ecográfica del cuello uterino cuando esté indicada, cribado de síntomas, valoración de infecciones si procede, y seguimiento por equipos con experiencia", reitera esta ginecóloga.
También considera importante desmontar una idea frecuente y es que, tal y como destaca, "el reposo absoluto no ha demostrado ser una estrategia eficaz para prevenir el parto prematuro en la mayor parte de los escenarios, y puede tener efectos negativos físicos y psicológicos.
"En conclusión, el pesario cervical es una herramienta interesante, sencilla y reversible, pero actualmente su uso debe ser prudente y muy individualizado. No sustituye a la progesterona ni al cerclaje cuando estos están claramente indicados, y no debe usarse de forma rutinaria fuera de protocolos clínicos bien definidos o contextos con experiencia especializada", concluye Fátima Martínez.