Publicado 26/03/2021 16:53CET

La singularidad genética de la población vasca se debe a la disminución de contactos desde la Edad del Hierro

Una calle en San Sebastián. /
Una calle en San Sebastián. / - ADOBE STOCK/SINC

MADRID, 26 Mar. (EUROPA PRESS) -

Un equipo de investigación internacional liderado por la Universidad Pompeu Fabra (UPF) ha confirmado que la singularidad genética de los vascos es el resultado de su continuidad genética desde la Edad del Hierro, caracterizada por periodos de aislamiento y falta de flujo génico, y no de su origen externo respecto a otras poblaciones ibéricas.

La investigación, que ha sido liderada por el investigador principal en la UPF y en el Instituto de Biología Evolutiva (IBE/CSIC-UPF), David Comas, publicada en 'Current Biology' y recogida por la plataforma Sinc, ha incluido el muestreo geográfico más exhaustivo hasta el momento de la población vasca, con más de 600.000 marcadores genéticos a lo largo de todo el genoma para cada individuo.

El resultado del estudio multidisciplinar, que ha contado con un equipo de lingüistas y genetistas, revela que la barrera cultural del lenguaje pudo promover el aislamiento de la población vasca ante los contactos poblacionales posteriores, como por ejemplo la influencia del imperio romano o la ocupación islámica de la península e, incluso, actuó como barrera interna en algunos casos por el uso de dialectos.

"El muestreo incluyó microrregiones dentro del País Vasco y también de las áreas circundantes. De este modo, obtuvimos muestras de una región geográfica donde siempre se ha hablado euskera, otras donde históricamente se ha hablado, pero se ha perdido y regiones donde nunca se ha hablado", ha detallado el primer autor del artículo, André Flores-Bello.

En concreto, en el trabajo han comparado la población vasca con otras poblaciones europeas actuales y también con datos de ADN antiguo. Los resultados muestran que los vascos tienen una composición genética similar al resto de poblaciones de Europa Occidental, pero presentan unas ligeras diferencias. Estas se deben a una falta de flujo genético a partir de la Edad del Hierro, es decir, se ha producido menos mezcla con otras poblaciones.

Por otro lado, dentro del País Vasco también han observado que aquellas poblaciones más próximas geográficamente se parecen más genéticamente. Esta correlación entre la genética y la geografía es habitual, puesto que las poblaciones que se encuentran más cercanas han tenido una historia compartida.

Lo que es "singular" en este caso es, a juicio de los expertos, que hay mucha compartimentalización dentro de una región geográfica extremadamente pequeña, lo cual no es habitual en poblaciones de este tamaño. Esta heterogeneidad genética se corresponde con los dialectos del euskera.

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