Sigue estos 6 consejos para cuidar tus oídos a diario

Actualizado 23/11/2018 11:01:45 CET
OIDOS
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   MADRID, 23 Nov. (EDIZIONES) -

   En el día a día debemos tener en cuenta el cuidado de nuestros oídos, igual que cuidamos otras partes de nuestro cuerpo. La razón principal: la audición es una función esencial para el ser humano y de ella dependen aspectos relacionados con nuestra seguridad, comunicación, memoria y aprendizaje; cuestiones que afectan a nuestra psicología y a la capacidad para integrarnos escolar, laboral y socialmente.

   "Es esencial tener en cuenta una serie de pautas que ayuden a prevenir la aparición de enfermedades que afecten a los oídos y a la audición", advierte en una entrevista con Infosalus el doctor Manuel Manrique Rodríguez , director del departamento de Otorrinolaringología de la Clínica Universidad de Navarra (CUN).

   Así, el especialista plantea los siguiente pequeños gestos diarios para cuidar de nuestros oídos:

   1. Evitar la exposición a ruidos intensos, de presentación aguda o crónica, bien en ambientes laborales o por razones de ocio. "Todo sonido por encima de 80 decibelios puede ser traumático para el oído. En estos conciertos la presión sonora suele ser superior a esta intensidad, por lo tanto, podría generarse una disminución de audición acompañada o no de acúfenos. Es prudente proteger los oídos con algún tapón especialmente si se está próximo a los altavoces, o se encuentra en locales cerrados donde la música está por encima de dicha intensidad de 80 decibelios", advierte.

   2. Evitar realizar manipulaciones sobre los conductos auditivos relacionadas con maniobras de autolimpieza.

   3. No someterse a cambios bruscos e intensos de presión (buceo, viajes aéreos, por ejemplo) en el caso de presentar patología nasal aguda, que cursa con congestión de la mucosa nasal, y dificulta una correcta compensación de los cambios de la presión ambiental.

   4. Evitar la entrada de agua en los oídos en caso de padecer una perforación de la membrana timpánica, o sufrir una inflamación de la piel de los conductos auditivos externos.

   5. Mantener controladas aquellas enfermedades que afectan al sistema cardiovascular (hipertensión arterial, diabetes, dislipemias, entre otras), por la potencial capacidad que estas enfermedades tienen en el deterioro del sistema auditivo.

   6. En el caso de existir una enfermedad que ya afecta a nuestros oídos se debe acudir tempranamente al especialista en Otorrinolaringología. Ello prevendrá que dichas enfermedades alcancen una mayor gravedad y permitirá restaurar de manera temprana la estimulación del sistema auditivo. Este aspecto es esencial a la hora de obtener mejores resultados en los tratamientos que se puedan adoptar.

   A juicio del doctor Manrique es importante cuidar de nuestros oídos porque, de manera fisiológica sufren una involución con la edad que, aproximadamente, comienza a ser detectable a partir de los 30 años de edad. "Esta pérdida de audición va a tener un carácter progresivo y la severidad de la pérdida va a estar relacionada con factores genéticos, hábitos de exposición a ruido y coexistencia de enfermedades generales que colateralmente afectan al oído", avisa el especialista.

   Por ello, considera "crucial" llevar a cabo un tratamiento temprano en la rehabilitación de la audición. "Nunca dejar pasar el tiempo. El sistema auditivo necesita mantenerse correctamente estimulado. Por ejemplo, en las personas mayores, en el caso de indicarse la colocación de audífonos, es preciso que esta se haga pronto, sin esperar a que la pérdida de audición alcance niveles severos. En el caso de esperar demasiado, además de sufrir problemas en el ámbito de la comunicación, también habrá consecuencias negativas sobre aspectos psíquicos, la cognición y el mantenimiento del equilibrio en la marcha", advierte.

Sobre la manera en la que podemos revisar nuestra audición, el especialista de la CUN revela que existen pruebas sencillas, no invasivas, que pueden llevarse a cabo sin generar ninguna molestia, y que dan una información fiable sobre los niveles de audición; tales como la otoscopia, la audiometría tonal, las otoemisiones acústicas y la aplicación de algunos cuestionarios, "son herramientas muy útiles para tal fin".

   Por otra parte, señala que estas y otras pruebas, de manera fiable pueden valorar la audición en cualquier momento de la vida, tanto en un recién nacido como en una persona de edad se puede conocer cómo está su audición.

¿SE PUEDE RECUPERAR LA AUDICIÓN PERDIDA?

   En cuanto a si se puede recuperar la audición perdida, el otorrinolaringólogo subraya que, especialmente en las dos últimas décadas, se han incorporado a la práctica clínica importantes avances para el diagnóstico y tratamiento de las pérdidas de audición.

   "Por lo tanto, hoy en día estamos en disposición de poder ofrecer algún tipo de ayuda a las personas con deficiencias de audición que contribuya a mejorar su calidad de vida. Dependiendo del tipo de enfermedad, identificaremos cual es el tratamiento más adecuado, considerando también el estilo de vida de cada paciente. Para ello, tendremos la posibilidad de aplicar tratamientos farmacológicos, quirúrgicos, implantes auditivos y audioprotésicos", sentencia.