Si tienes una enfermedad crónica, cuidado con el calor: los errores que pueden acabar en urgencias este verano

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Publicado: martes, 4 agosto 2026 8:35

   MADRID, 4 Ago. (EDIZIONES) -

   Las vacaciones y las altas temperaturas no afectan a todo el mundo por igual. Para las personas con enfermedades crónicas, el verano puede convertirse en un factor de riesgo si no se extreman algunas precauciones.

Desde la hidratación hasta la conservación de los medicamentos o la alimentación fuera de casa, pequeños descuidos pueden acabar provocando una visita a Urgencias, o incluso un ingreso hospitalario. ¿Qué debes tener en cuenta si padeces una enfermedad crónica durante una ola de calor?

   Se lo preguntamos a Covadonga Gómez Cuervo, médica adjunta de Medicina Interna del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, quien nos explica que en verano, las altas temperaturas pueden ser un problema para las personas con enfermedades crónicas.

   Señala que estos pacientes presentan un mayor riesgo de sufrir complicaciones por deshidratación o por golpes de calor, ya que tanto la enfermedad, como muchos de los medicamentos que toman, dificultan que el cuerpo regule correctamente la temperatura.

   Además, sostiene la doctora Gómez Cuervo que los cambios de rutina durante el verano suelen alejarnos de los hábitos saludables del día a día, algo que sin duda afecta en el manejo de estos pacientes: "Los cambios en la alimentación, ya sea por comer fuera de casa con más frecuencia, o por consumir más alimentos procesados y ricos en sal y en azúcar, o el olvido de la toma correcta de la medicación, pueden empeorar el estado de salud de personas con enfermedades del corazón, con diabetes, o con hipertensión arterial".

   En este sentido, llama la atención sobre el hecho de que en pacientes especialmente dependientes, la atención por parte de una persona distinta del cuidador habitual también puede suponer un problema, ya que el nuevo cuidador puede tener un menor conocimiento del paciente y de su enfermedad.

ESPECIAL VIGILANCIA CON ALGUNOS MEDICAMENTOS

   En este contexto, esta médica adjunta de Medicina Interna del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid alerta de que hay determinados medicamentos que conllevan una especial vigilancia durante los meses de calor, como los diuréticos, los fármacos para la tensión arterial, y algunos medicamentos para la diabetes, dado que son los que con más frecuencia se asocian a un mayor riesgo de deshidratación.

   Aparte de los anteriores, esta experta insiste en que no hay que olvidar que fármacos como los antihistamínicos, utilizados para tratar alergias y picores, y algunos medicamentos empleados para la ansiedad, la depresión, o el insomnio pueden dificultar la regulación de la temperatura corporal y favorecer el golpe de calor.

   Aquí recuerda que quienes tienen problemas de riñón o de corazón, por ejemplo, pueden deshidratarse con más facilidad, especialmente si toman medicamentos para la tensión arterial, diuréticos, o algunos tratamientos para la diabetes. "Esto también puede aumentar el riesgo de sufrir un golpe de calor", insiste en este contexto esta internista del 12 de Octubre de Madrid, al tiempo que recuerda a las personas con enfermedades respiratorias, ya que éstas pueden empeorar debido al aire más seco y contaminado.

ERRORES FRECUENTES EN PACIENTES CRÓNICOS DURANTE EL VERANO

   Con ello, la doctora Gómez Cuervo insiste en que es frecuente que los pacientes crónicos cometan una serie de 'errores' que les lleven a empeorar o a desajustar su enfermedad, como por ejemplo el hecho de no beber suficiente agua, ya que esto puede favorecer la deshidratación, especialmente en personas que toman diuréticos o medicamentos para la tensión arterial, como se ha comentado antes.

   "La falta de aire acondicionado, o de una buena ventilación en residencias o en domicilios puede hacer que las personas vulnerables estén expuestas durante mucho tiempo a las altas temperaturas, lo que aumenta el riesgo de golpe de calor. También, los cambios en la alimentación durante el verano pueden empeorar enfermedades crónicas como las del corazón o la diabetes. Por último, no tomar la medicación habitual correctamente es otra causa importante de descompensación", insiste esta experta.

   Por eso, hace hincapié en que cuanto más conozca una persona su enfermedad y los medicamentos que toma, más fácil le resultará adaptarse a los cambios del verano: "El principal consejo es acudir con antelación al médico de familia para revisar las recomendaciones de hidratación, de alimentación, así como un posible ajuste del tratamiento, de forma individualizada".

   Por ejemplo, cita que algunas personas con diabetes pueden permitirse tomar un helado en verano, mientras que otras no. "Del mismo modo, algunos pacientes con hipertensión pueden necesitar ajustar o suspender temporalmente la medicación durante las olas de calor, mientras que otros no. Esto depende de cada caso y de cada enfermedad", insiste esta doctora.

   En última instancia, ve importante remarcar la necesidad de llevar siempre la medicación necesaria, o de asegurarse el poder obtenerla en el lugar de destino, si el viaje es dentro de España, y con la tarjeta sanitaria. "También, se recomienda llevar un informe médico actualizado que resuma la situación clínica, por si fuera necesario acudir a un centro sanitario durante las vacaciones", concluye.

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