Archivo - Imagen de un profesional sanitario examinando unos pulmones. - ISTOCK. - Archivo
MADRID 24 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha alertado de que la tuberculosis continúa siendo un "importante problema" de salud pública a nivel global y nacional y una de las enfermedades infecciosas más letales, a pesar de los avances logrados en su diagnóstico y tratamiento desde el descubrimiento del bacilo por Robert Koch en 1882.
Con motivo del Día Mundial de la Tuberculosis, la Sociedad recuerda que, en España, se registraron 4.624 nuevos casos de tuberculosis, con una tasa de 8,8 por 100.000 habitantes, lo que supone un incremento del 10 por ciento respecto al año anterior. Este aumento es especialmente significativo en menores de 15 años, consolidando una tendencia al alza tras la pandemia.
Según los últimos informes internacionales, la tuberculosis se mantiene como la enfermedad infecciosa más letal en el mundo y una de las principales causas de muerte, con alrededor de 10,7 millones de nuevos casos anuales estimados. Sin embargo, solo el 78 por ciento de los casos se diagnostican y notifican, lo que evidencia importantes brechas en la detección precoz.
A esta situación, indica que se suma el desafío creciente de las resistencias: cada año se estiman cerca de 400.000 nuevos casos de tuberculosis resistente a rifampicina, aunque menos de la mitad de los pacientes accede a tratamiento. En España, además, solo en el 60 por ciento de los casos notificados se realizan estudios de resistencias, lo que limita la capacidad de respuesta frente a formas más complejas de la enfermedad.
"La tuberculosis sigue siendo una enfermedad infradiagnosticada y, en muchos casos, invisible. Detectarla a tiempo es clave no solo para mejorar el pronóstico del paciente, sino también para cortar la cadena de transmisión y avanzar hacia su control real", ha señalado Julia Amaranta García, directora del grupo PII TB-MNT de SEPAR.
Desde la sociedad científica insisten en la necesidad de reforzar las estrategias de detección precoz, como la búsqueda activa de casos, los estudios de contactos y la vigilancia en poblaciones de mayor riesgo, entre las que se incluyen personas en situación de vulnerabilidad social, migrantes procedentes de países con alta incidencia o pacientes con inmunosupresión.
Además, apunta que el abordaje de la tuberculosis requiere una respuesta coordinada entre los distintos niveles del sistema sanitario y social, que garantice un acceso rápido al diagnóstico y un tratamiento adecuado y completo para todos los pacientes.
"El control de la tuberculosis pasa por fortalecer la coordinación entre profesionales, mejorar la formación y asegurar los recursos necesarios. Solo así podremos avanzar hacia un modelo más eficaz y equitativo en la prevención y el tratamiento de la enfermedad", destaca Sarai Quirós Fernández, representante de SEPAR en el convenio nacional de abordaje de la tuberculosis.
En este sentido, SEPAR pone en valor la renovación del convenio de colaboración con el Ministerio de Sanidad y otras sociedades científicas, que ha permitido impulsar guías clínicas actualizadas, programas de formación y acciones dirigidas a mejorar la prevención y el manejo de la tuberculosis en España.
La sociedad científica subraya que, a pesar de ser una enfermedad prevenible y tratable, la tuberculosis sigue requiriendo un compromiso sostenido en investigación, formación y salud pública con la consecuente inversión económica y de recursos para avanzar hacia su eliminación.