Archivo - Mujer corriendo hacia la cámara en la pista de atletismo. Sprints, ejercicio moderado - JOHNNYGREIG/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 14 Ago. (EUROPA PRESS) -
Un nuevo trabajo científico ha analizado cómo responde el organismo ante distintas intensidades de actividad física y ha encontrado diferencias sorprendentes entre el ejercicio breve y muy intenso y las sesiones prolongadas a ritmo moderado. Los resultados aportan nuevas pistas sobre cómo la intensidad puede influir en los beneficios del ejercicio para la salud.
Investigadores estadounidenses de la Fundación Rockefeller, al comparar diferentes intensidades de ejercicio, descubrieron que seis series de sprints de 30 segundos a máxima intensidad alteraron casi una cuarta parte de las proteínas medidas inmediatamente después.
El ciclismo moderado y continuo durante 90 minutos alteró menos del 0,25%. Y si bien correr a ritmo moderado en una cinta de correr modificó más proteínas que el ciclismo, aún así alteró muchas menos que un sprint rápido.
El sprint provocó cambios en más de 200 metabolitos. También causó un aumento inmediato de proteínas implicadas en el crecimiento de los vasos sanguíneos, la remodelación tisular y la señalización hormonal. Algunas de estas proteínas parecen entrar en el torrente sanguíneo mediante un proceso acelerado de señalización celular conocido como desprendimiento del ectodominio: en lugar de ser sintetizadas y secretadas, se escindieron porciones de proteínas que ya se encontraban en la superficie celular y se liberaron rápidamente a la circulación.
Los investigadores, que han publicado su estudio en Cell Reports Medicine, también descubrieron que las células adiposas humanas expuestas a la sangre extraída tras el sprint experimentaron cambios extensos en la actividad genética, modificando la forma en que las células procesan el combustible, responden a las hormonas y detectan la disponibilidad de nutrientes.
EL EJERCICIO MODERADO TUVO UNA RESPUESTA MÁS MODESTA
No ocurrió lo mismo con el ejercicio moderado, que produjo una respuesta más modesta. No fue hasta tres horas después de completar dicho ejercicio que se detectó en el torrente sanguíneo una oleada significativa de ácidos grasos y proteínas derivadas del hígado, que suelen aparecer en respuesta a las exigencias del ejercicio de resistencia. Las células adiposas humanas expuestas a la sangre extraída tras un ejercicio de ciclismo moderado mostraron solo cambios menores en la actividad genética.
Al comparar las proteínas que responden al ejercicio con datos de salud de más de 53.000 personas del Biobanco del Reino Unido, los investigadores descubrieron que muchas de estas proteínas estaban asociadas a un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
La relación fue especialmente notable en el caso de la obesidad, la diabetes tipo 2 y otros trastornos metabólicos: de las 33 proteínas asociadas a un menor riesgo, 32 se modificaron con el sprint, frente a solo tres con el ejercicio moderado. Más de una cuarta parte de estas proteínas también se asociaron a un envejecimiento biológico más lento.
"Lo fascinante es que tan solo unos minutos de ejercicio intenso pueden desencadenar una respuesta molecular significativa. Y seguimos observándola después de ocho semanas de entrenamiento, lo que nos indica que esta respuesta no es simplemente producto de la lucha del cuerpo por adaptarse a un estrés desconocido. Es posible que las respuestas que observamos sean intrínsecas al ejercicio intenso", afirma Cohen.
"Es bien sabido que las diferentes intensidades de ejercicio estimulan distintas adaptaciones en todo el organismo", señala Luke Olsen, el investigador postdoctoral que dirigió los estudios.
Sin embargo, los mecanismos moleculares que vinculan estas adaptaciones dependientes de la intensidad han permanecido en gran medida desconocidos. "Nuestro trabajo sugiere que las exerquinas -proteínas y metabolitos liberados en el torrente sanguíneo tras el ejercicio- son altamente sensibles a la intensidad del ejercicio y podrían ser los mediadores clave de los efectos beneficiosos para la salud de breves periodos de ejercicio vigoroso", concluye.