Actualizado 08/03/2010 19:29:59 +00:00 CET

R.Unido.- Desarrollan una nueva técnica para "lavar" el cerebro de los bebés prematuros y evitar hemorragias

MADRID, 8 Mar. (EUROPA PRESS) -

Científicos de la Universidad de Bristol, en Reino Unido, han desarrollado un nuevo tratamiento para mejorar la supervivencia de los bebés que nacen de forma prematura, que consiste en un tratamiento que "lava" los cerebros de estos neonatos minimizando el riesgo de hemorragias cerebrales, según un artículo publicado en la revista 'Pediatrics'.

Este tipo de hemorragias son una de las complicaciones más temidas en los bebés que nacen antes de tiempo, ya que pueden causar lesiones en el cerebro todavía en desarrollo y provocar parálisis cerebral, graves dificultades de aprendizaje e incluso la muerte.

Casi la mitad de estos bebés sufren un trastorno conocido como hidrocefalia, causado por la acumulación de líquido cerebroespinal en el cerebro. Sin embargo, con la técnica desarrollada por estos científicos, denominada 'Drift', se consigue drenar el cerebro de este líquido mientras se introduce de nuevo el fluido ya "limpio", explicó Andrew Whitelaw, autor de la investigación.

El tratamiento consiste en colocar en el bebé, previamente anestesiado, dos catéteres en los ventrículos. "Mediante el tubo colocado atrás se drena toda la sangre y el líquido que está provocando presión, mientras que con el tubo delantero se introduce líquido ya limpio, similar al líquido cerebroespinal natural que produce el cerebro", detalló.

De este modo, "cuando comienza el drenaje, el líquido que sale del cerebro tiene un color parecido al refresco de cola y gradualmente se va aclarando, señaló Whitelaw, hasta que "cuando el líquido comienza a verse como claro como el agua, entonces se detiene el tratamiento".

Este proceso, según añadió en declaraciones a la BBC, recogidas por Europa Press, dura varios días --entre tres días y una semana-- y sólo se puede aplicar a aquello bebés muy prematuros que ya han sufrido hemorragias severas y están en riesgo de hidrocefalia. Además, requiere una continua monitorización para asegurar que la presión en el cerebro del bebé no se eleva demasiado.

Hasta ahora, el tratamiento estándar con estos bebés requiere la inserción continua de agujas en la cabeza o espina dorsal para reducir la presión causada por la acumulación de líquido. Esto se lleva a cabo durante varios meses hasta poder implantar un 'shunt' cerebral permanente, es decir, una válvula que desvía el líquido del cerebro al corazón o abdomen.

Sin embargo esta novedosa técnica no es tan eficaz y a los dos años de vida el 71 por ciento han fallecido o están gravemente discapacitados, frente al 54 por ciento de los bebés tratados con esta novedosa técnica.