Actualizado 05/12/2011 19:38 CET

Demuestran el papel clave de un gen en la metástasis del melanoma maligno

MADRID, 5 Dic. (EUROPA PRESS) -

Una investigación realizada por el Beatson Institute for Cancer Research, en Reino Unido, ha demostrado que la presencia de un gen específico (P-Rex1) es imprescindible para que un melanoma maligno se extienda a otras partes del cuerpo. El descubrimiento, publicado en 'Nature Communications', demuestra el papel clave de P-Rex1 en la metástasis del melanoma.

A diferencia de la mayoría del resto de cánceres, el melanoma maligno se da de una forma desproporcionadamente más frecuente en la población más joven que en otros grupos de edad. Más de dos adultos jóvenes, con edades entre los 15 y los 34 años, en Reino Unido son diagnosticados de esta enfermedad cada día.

Aunque las tasas de supervivencia han mejorado durante los últimos 25 años y están ahora entre las mayores de cualquier cáncer, el melanoma maligno causa todavía unas 46.000 muertes cada año en todo el mundo, unas 2.560 en Reino Unido. La mayoría de las muertes se deben a su mestástasis a órganos como el cerebro. Su habilidad para la metástasis es lo que hace a este cáncer algo tan peligroso.

Gracias a una beca de la Association for International Cancer Research (AICR), el equipo del profesor Owen Sansom, del Beatson Institute for Cancer Research ha demostrado, utilizando modelos de ratón que presentaban una genética similar a la del melanoma humano, el papel clave que el P-Rex1 en la expansión del melanoma.

En concreto, han visto que, si P-Rex1 no está en las células, los melanomas son capaces de expandirse. No obstante, se requerirá realizar más investigaciones para descifrar el mecanismo exacto que utiliza el P-Rex1 para conducir la metástasis y qué se bloquea cuando se elimina P-Rex1. Entonces, confirmaron que las muestras humanas de melanoma, extraídas de pacientes, contenían elevados niveles de P-Rex1.

Según el profesor Sansom, "por contra, P-Rex1 no está presente en la mayoría de otros tipos de células humanas normales, lo que destaca su idoneidad como gen para ser 'apagado' con fármacos de quimioterapia, ya que es improbable que aparezca ningún efecto secundario no deseado en las células sanas que estén próximas". Dado que el melanoma maligno es resistente a varios tipos de quimioterapia, estos descubrimientos son esperanzadores", asevera.

"Anteriores estudios con líneas de células cancerígenas demostraron la implicación del P-Rex1 en próstata, mama y ovario, pero esta es la primera vez que se demuestra su implicación en la metástasis del melanoma en modelos de ratón, así como su presencia a niveles altos en tumores humanos y líneas celulares donde éso conlleva la invasión de los tejidos próximos", concluye.