Publicado 07/07/2020 14:00:12 +02:00CET

El Ruber Internacionala adquiere un microscopio robotizado que consigue una cirugía craneal más precisa

Microscopio robotizado adquirido por el Hospital Ruber Internacional
Microscopio robotizado adquirido por el Hospital Ruber Internacional - HOSPITAL RUBER INTERNACIONAL

MADRID, 7 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Unidad de Neurocirugía del Hospital Ruber Internacional ha adquirido el microscopio robotizado 'Kinevo 900', una plataforma de visualización quirúrgica que ofrece una serie de ventajas al cirujano, como movimiento asistido a la hora de enfocar y posicionar el microscopio o el acceso integrado de un endoscopio para explorar áreas cerebrales de difícil acceso, consiguiendo así una cirugía craneal cada vez más precisa.

Ese es el fin por el que el Hospital Ruber Internacional ha incorporado el microscopio de última generación 'Kinevo 900' a su unidad de neurocirugía. Una plataforma digital de visualización híbrida que asiste el trabajo del cirujano en operaciones de cirugía cerebral compleja, como tumores cerebrales o cirugía vascular cerebral. E

l dispositivo cuenta con una serie de características únicas frente al resto de microscopios. Para empezar, es una plataforma híbrida. Además del propio microscopio, 'Kinevo 900' dispone de una función de exoscopio para seguir la evolución de la operación a través de una pantalla con resolución 4K.

Como explica un jefe de equipo de neurocirugía del Hospital Ruber Internacional, Ricardo Díez Valle, esto permite que "todo el equipo quirúrgico (anestesistas, neurofisiólogos, enfermeros...) siga mejor el ritmo de la cirugía, esté más involucrado y trabaje más coordinadamente".

A su vez, dispone de un endoscopio que se puede utilizar en la misma cirugía y está conectado también a la pantalla 4K. Tal y como indica el doctor, el endoscopio, a diferencia del microscopio, es capaz de acceder a las esquinas y eliminar así puntos ciegos de un tumor cerebral, por ejemplo.

"En este tipo de cirugías existe la posibilidad de traer un endoscopio, otro aparato con sus ruedas, torre y pantalla. Se pierde mucho tiempo, es poco práctico y perjudica el ritmo de la intervención", explica Díez Valle.

Otra de sus ventajas es la integración de los filtros de fluorescencia disponibles en neurocirugía para distinguir una patología vascular de un tumor, por ejemplo. "Posee los tipos de fluorescencia de neurocirugía más avanzadas del mercado y con posibilidad de hacer mediciones de flujo para tumores y cirugía vascular. Antes no tenías todo en un mismo equipo", según asevera el doctor.

Además, según señalan, posee la particularidad de estar montado en un brazo robótico bajo el control del cirujano mediante un joystick. Este brazo permite al cirujano memorizar diferentes posiciones del microscopio a las que puede regresar en cualquier momento. Así como realizar micromovimientos muy controlados sin que la imagen se desenfoque.

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