Roser Gort, experta en sueño: "El músculo no crece cuando entrenas, sino mientras duermes"

Archivo - Mujer durmiendo.
Archivo - Mujer durmiendo. - POVOZNIUK/ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: jueves, 1 octubre 2026 8:30

   MADRID, 1 Oct. (EDIZIONES) -

   Entrenar fuerza es fundamental para ganar masa muscular, pero el trabajo no termina cuando dejamos las pesas. Durante el sueño, el organismo pone en marcha buena parte de los mecanismos necesarios para reparar y reconstruir las fibras musculares. Por eso, dormir poco puede alterar este proceso y dificultar la recuperación, además de aumentar el riesgo de lesiones, y reducir el rendimiento físico.

   De ahí que los expertos consideran el descanso nocturno una pieza más del entrenamiento, al mismo nivel que el ejercicio y que la alimentación, tal y como nos recuerda en una entrevista con Europa Press Salud, en exclusiva para Infosalus, Roser Gort, psicóloga con máster en psicología general sanitaria, y colaboradora de la Clínica del Sueño Estivill, quien acaba de publicar '¿Por qué cada vez dormimos peor?' (Bruguera).

   Nos advierte así esta especialista de que hay algo contradictorio en las salas de entrenamiento, donde nos encontramos la práctica de deporte a través de cuerpos disciplinados, de rutinas medidas a milímetro, pero también en muchos casos, y como sucede en nuestra sociedad actual, estos protagonistas son personas que no duermen lo suficiente.

EL ENTRENAMIENTO DE FUERZA NO CREA MÚSCULO DE FORMA DIRECTA

   "Se entrena mucho y se duerme poco esperando que el cuerpo progrese igual. Lo que muchos no saben es que el músculo no crece cuando entrenas, sino que crece cuando duermes. El entrenamiento de fuerza no crea músculo de forma directa, sino que genera microlesiones controladas, ligeras roturas en las fibras musculares, inflamación localizada y estrés metabólico", explica esta experta.

   Es más, sostiene Gort que durante las fases de sueño profundo se libera gran parte de la hormona del crecimiento, se activa la síntesis proteica, disminuye el cortisol, y se restauran tejidos musculares, tendinosos, y articulares. "El cuerpo aprovecha ese estado de baja activación externa para redirigir la energía hacia la reconstrucción interna", mantiene.

   Si el sueño es insuficiente, tal y como detalla esta colaboradora de la Clínica del Sueño Estivill, el mensaje biológico cambia de la siguiente manera:

   - La inflamación basal aumenta.

   - Se altera la sensibilidad a la insulina, con lo que se reduce la capacidad del músculo para captar nutrientes.

   - Disminuye la testosterona, clave para ganar masa muscular.

   - El cortisol permanece elevado, lo que dificulta la reparación.

POR QUÉ NECESITAMOS DORMIR

   En este contexto, y ya a nivel general, esta psicóloga recuerda que es necesario dormir porque se trata de una "función vital" de nuestro organismo a partir de la cual consolidamos la memoria a largo plazo, y la información que hemos obtenido durante el día. También menciona que, mientras dormimos tenemos "una especie de taller nocturno", donde eliminamos los desechos generados durante el día, y se restauran también los tejidos dañados (como sucedería tras ir al gimnasio como hemos comentado, por ejemplo).

   Pero también señala a la inteligencia y a la gestión emocional, recordando Gort que durante el día es cuando vivimos las emociones, si bien necesitamos del sueño para volver al equilibro, para tener salud emocional: "Durante el sueño recalibramos nuestro sistema. Hacemos balance entre lo pasado y volvemos al equilibrio. (...) El cerebro durante la noche, en vez de descansar, aprovecha la noche para hacer limpieza emocional, ordenar, repasar lo importante, y eliminar lo irrelevante".

   Sobre dormir poco, uno de los 'males' imperantes en nuestra sociedad actual, Gort destaca también que "un cuerpo privado de sueño cuenta con un sistema inmunitario más débil, presenta una mayor facilidad para las lesiones musculares, o una menor capacidad de aprender.

    "Por ejemplo, si vas a clases de baile y practicas movimientos nuevos, si no duermes no almacenarás esos nuevos conocimientos en el cerebro mientras duermes y la próxima vez no te acordarás", puntualiza, añadiendo que lo mismo sucedería con nuestra memoria, que se ve afectada por la falta de sueño.

Contador

Contenido patrocinado