Publicado 23/03/2022 07:45

Riesgos del la marihuana medicinal

Archivo - Cannabis, porro
Archivo - Cannabis, porro - MURRRPHOTOI PIXABAY - Archivo

MADRID, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

Un estudio realizado en Estados Unidos con pacientes que disponían de una tarjeta de marihuana medicinal que les facilita el acceso a productos de cannabis para tratar el dolor, la ansiedad o los síntomas de la depresión ha revelado que esta opción condujo a la aparición del trastorno por consumo de cannabis (TCC) en una minoría significativa de individuos, al tiempo que no mejoró sus síntomas.

Investigadores del Hospital General de Massachusetts (MGH) descubrieron en su estudio, publicado en la revista 'JAMA Network Open', que los individuos con mayor riesgo de desarrollar los síntomas adictivos del TCC eran los que buscaban alivio para la ansiedad y la depresión, lo que sugiere la necesidad de reforzar las salvaguardias sobre la dispensación, el uso y el seguimiento profesional de las personas que obtienen legalmente el cannabis a través de las citadas tarjetas de acceso.

"Se han hecho muchas afirmaciones sobre los beneficios de la marihuana medicinal para tratar el dolor, el insomnio, la ansiedad y la depresión, sin que existan pruebas científicas sólidas que las respalden", advierte la autora principal, Jodi Gilman, doctora del Centro de Medicina de la Adicción del MGH.

Según destaca, "en este primer estudio de pacientes aleatorizados para obtener tarjetas de marihuana medicinal, aprendimos que puede haber consecuencias negativas en el uso del cannabis con fines médicos. Las personas con síntomas de dolor, ansiedad o depresión no informaron de ninguna mejora, aunque las que padecían insomnio experimentaron una mejora del sueño".

Para Gilman fue especialmente preocupante el hecho de que las personas con síntomas de ansiedad o depresión -las afecciones más comunes para las que se busca el cannabis medicinal- fueran las más vulnerables a desarrollar un trastorno por consumo de cannabis. Los síntomas del TCC incluyen la necesidad de más cannabis para superar la tolerancia a la droga, y el consumo continuado a pesar de los problemas físicos o psicológicos causados por el cannabis".

El cannabis "medicinal" ha aumentado su popularidad en el país ya que 36 estados norteamericanos y el Distrito de Columbia han comercializado su uso (desde diciembre de 2021) para una serie de condiciones de salud a través de tarjetas de marihuana medicinal.

Estas tarjetas requieren la aprobación por escrito de un médico con licencia que, bajo el sistema actual, normalmente no es el proveedor de atención primaria del paciente, sino un "médico del cannabis" que puede proporcionar autorización a los pacientes con sólo un examen superficial, sin recomendaciones de tratamientos alternativos y sin seguimiento. De hecho, la industria de la marihuana medicinal funciona al margen de las normas reguladoras que se aplican a la mayoría de los campos de la medicina.

Los investigadores del MGH comenzaron su ensayo en 2017 con 269 adultos (con una edad media de 37 años) del área metropolitana de Boston que estaban interesados en obtener una tarjeta de marihuana medicinal. A un grupo se le permitió obtener la tarjeta inmediatamente, mientras que al segundo grupo, diseñado para servir de control, se le pidió que esperara 12 semanas antes de obtener una tarjeta.

Se realizó un seguimiento de ambos grupos durante 12 semanas y el equipo descubrió que las probabilidades de desarrollar TCC eran casi dos veces mayores en la cohorte de tarjetas que en el grupo de control de la lista de espera, y que en la semana 12, el 10 por ciento del grupo de tarjetas había desarrollado un diagnóstico de TCC, y la cifra aumentaba al 20 por ciento en los que buscaban una tarjeta por ansiedad o depresión.

"Nuestro estudio subraya la necesidad de mejorar la toma de decisiones sobre el inicio del consumo de cannabis para dolencias médicas específicas, en particular los trastornos del estado de ánimo y la ansiedad, que se asocian a un mayor riesgo de trastorno por consumo de cannabis", afirma Gilman, profesora asociada de Psiquiatría en la Facultad de Medicina de Harvard (HMS).

Independientemente de la dolencia específica para la que se busque el cannabis, Gilman cree que hay que mejorar mucho la regulación y la distribución del cannabis a las personas con tarjeta de marihuana medicinal. "Es necesario que haya una mejor orientación para los pacientes en torno a un sistema que actualmente les permite elegir sus propios productos, decidir su propia dosis y, a menudo, no recibir atención de seguimiento profesional", sugiere.