Archivo - Revisión de Cochrane no muestra evidencia clara de que técnicas comunes de transferencia de embrión mejoren éxito en FIV - ISTOCK - Archivo
MADRID, 7 Ago. (EUROPA PRESS) -
Una nueva revisión Cochrane no ha hallado evidencia clara de que las técnicas comunes de transferencia de embriones mejoren el éxito de la fecundación in vitro (FIV), y es que estas "no muestran ningún efecto probado sobre las tasas de embarazo".
"Hasta cierto punto, se trata de una práctica en la que la tradición guía la práctica más que la evidencia", ha señalado al respecto el obstetra-ginecólogo de la Clínica Kato Ladies de Tokio (Japón), el doctor Ryosuke Akino, quien ha añadido que "las prácticas actuales en este ámbito suelen reflejar protocolos locales, preferencias clínicas y convenciones históricas, en lugar de evidencia sólida y de alta calidad".
En concreto, las técnicas de preparación referidas que, según los autores de esta revisión, representan "el paso más crítico" en el proceso de FIV, "siguen siendo inconclusas debido a la escasez o baja calidad de los datos". Estas anteceden a las transferencias, de las que solo un tercio resultan en embarazo.
Para llegar a esta conclusión, los investigadores han analizado 11 estudios con un total de 2.524 mujeres sometidas a transferencia embrionaria. Así, han evaluado tres categorías de técnicas de preparación, siendo estas enderezar el ángulo útero-cervical haciendo que las mujeres lleguen con la vejiga llena, eliminar el moco cervical antes de la transferencia y la de 'carga posterior', que consiste en guiar el embrión a través del cuello uterino.
Con ello, han asegurado constatar que ninguna de las tres contaba con evidencia confiable de beneficio. No obstante, han explicado que los ensayos incluidos eran pequeños y presentaban numerosas deficiencias metodológicas, lo que significa que la evidencia se calificó como de baja o muy baja certeza, y los autores no han encontrado motivos para recomendar ninguna de estas prácticas por encima de la atención estándar.
PROCEDIMIENTOS SEGUROS
"Si bien estas técnicas generalmente se consideran seguras, sigue siendo importante comprobar su eficacia", ha expuesto, por su parte, el obstetra-ginecólogo del Instituto de Investigación y Salud de la Mujer de Australia, el doctor James Brown. "Una vejiga llena puede resultar incómoda, aunque puede facilitar la inserción del catéter en ciertas posiciones uterinas y reducir la dificultad del procedimiento", ha explicado en relación con el primero de ellos, algo que ha compartido Akino.
En cuanto a la segunda técnica, han señalado que "la eliminación del moco suele ser rápida, pero si se realiza bruscamente y provoca sangrado, puede afectar la experiencia de la mujer". "En general, los riesgos son menores y se relacionan principalmente con molestias y factores propios del procedimiento, más que con daños clínicos", han declarado.
Un total de 16 años de investigación "aún no han resuelto una cuestión fundamental sobre las técnicas de FIV", ha subrayado el miembro de la Universidad Médica Showa (Japón), el doctor Noyuri Yamaji, quien considera que "este es un paso crucial en el proceso". "Pequeños cambios y técnicas podrían marcar una gran diferencia, pero no sabremos más hasta que se realicen ensayos más rigurosos y de mayor calidad", ha finalizado.