Publicado 25/10/2021 07:39CET

Revelan el mecanismo que controla la transición del dolor agudo al crónico

Archivo - MUJER SENTADA EN LA CAMA CON DOLOR DE ESPALDA.
Archivo - MUJER SENTADA EN LA CAMA CON DOLOR DE ESPALDA. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / KITZCORNER - Archivo

MADRID, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un nuevo estudio dirigido por investigadores de la Universidad de California en Irvine (Estados Unidos) es el primero en revelar el mecanismo molecular específico que controla la transición del dolor agudo al crónico, e identifica este mecanismo como un objetivo crítico para los medicamentos modificadores de la enfermedad, según publican en la revista 'Science Advances'.

Los resultados del estudio muestran que la desactivación de la N-aciletanolamina amidasa ácida (NAAA) -una enzima intracelular- en la médula espinal durante una ventana de tiempo de 72 horas tras la lesión del tejido periférico detiene el desarrollo del dolor crónico en ratones machos y hembras.

"Delinear la naturaleza, la localización y el tiempo de los eventos implicados en la cronicidad del dolor es necesario para señalar los nodos de control en el proceso que pueden ser objeto de nuevas clases de medicamentos modificadores de la enfermedad más allá de los analgésicos", explica Daniele Piomelli, profesor distinguido en el Departamento de Anatomía y Neurobiología de la Facultad de Medicina de la UCI.

Destaca que "este estudio es el primero en identificar que el NAAA, un nodo de control no reconocido hasta ahora, puede ser objeto de tratamientos eficaces con pequeñas moléculas que inhiben esta enzima y bloquean la transición del dolor agudo al crónico".

El dolor crónico evoluciona a partir del dolor agudo causado por el traumatismo físico del daño tisular debido a una intervención quirúrgica o una lesión, y es un problema masivo que afecta a más de 1.500 millones de personas en todo el mundo. Además, se prolonga mucho más allá de la curación de los tejidos, suele ser resistente a la terapia y sigue estando seriamente infratratado.

El tratamiento depende en gran medida de un puñado de clases de fármacos analgésicos, como los opiáceos, que pueden perder eficacia con el paso del tiempo y también pueden provocar adicción. Se considera que el daño nervioso es un factor crítico en la transición al dolor crónico, pero los acontecimientos moleculares subyacentes que conducen a su aparición no se han comprendido bien.

"Nuestros hallazgos sugieren que una nueva clase de fármacos -los inhibidores de los NAAA- puede utilizarse para tratar diversas formas de dolor crónico y en la prevención de lesiones incisionales e inflamatorias tras una intervención quirúrgica", concluye Piomelli.