Archivo - Mujer deportista lesionada. - LZF/ISTOCK - Archivo
MADRID 17 Feb. (EUROPA PRESS) -
El médico rehabilitador Joel Cuesta Gascón, miembro de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF), ha advertido que retomar la práctica deportiva antes de finalizar una adecuada recuperación después de sufrir una rotura de ligamento cruzado anterior (LCA) multiplica entre cuatro y siete veces el riesgo de una nueva rotura.
Así lo ha señalado después de la lesión que sufrió la esquiadora estadounidense Lindsey Vonn durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d'Ampezzo, donde compitió con el ligamento cruzado de la rodilla roto. A los 10 segundos de iniciar su descenso de esquí alpino, Vonn se cayó, fracturándose la tibia. Tras someterse a varias operaciones, la deportista ha regresado a Estados Unidos.
Joel Cuesta Gascón ha enfatizado que las lesiones del LCA "siguen siendo uno de los grandes retos en medicina del deporte, tanto por su impacto funcional como por la necesidad de un retorno seguro y progresivo". La rotura de este ligamento, situado dentro de la rodilla, conlleva la pérdida de estabilidad de esta.
"La mayoría de las lesiones no proceden de un golpe directo, sino de un mal apoyo, una torsión con el pie fijo o una caída. El deportista suele percibir un 'crack', un dolor muy intenso y una inflamación que aparece casi al instante", ha detallado.
Según ha comentado el especialista, el riesgo de sufrir esta lesión es entre dos y ocho veces mayor entre las mujeres que entre los hombres que practican los mismos deportes, debido a una combinación de factores anatómicos, hormonales y diferencias en el control neuromuscular.
"Numerosos estudios muestran que, al saltar o girar, las mujeres flexionan menos la rodilla y dependen más del cuádriceps que de la musculatura posterior", ha puntualizado. A esto se suma la mayor exposición derivada del creciente auge del deporte femenino profesional.
En este punto, ha puesto como ejemplo el caso del fútbol profesional, donde las jugadoras tardan alrededor de 300 días en volver a competir, frente a los 248 días que necesitan los jugadores. Aun así, ellas abandonan menos la práctica deportiva, lo que refleja su capacidad de compromiso y su constancia en la rehabilitación.
NO SIEMPRE SE ABORDA CON CIRUGÍA
En cuanto al tratamiento, el experto de la SERMEF precisa que "no todos los pacientes requieren cirugía, aunque en deportistas que buscan recuperar su nivel previo sigue siendo la opción más recomendada".
Cuesta ha hecho referencia al protocolo 'Cross Bracing', presentado en el último Congreso de la SERMEF y desarrollado en Australia, una técnica "prometedora" que busca favorecer la cicatrización biológica del ligamento manteniendo la rodilla en 90 grados de flexión durante varias semanas. "Aun así, es un método experimental fuera de grupos muy seleccionados, como deportistas de alto rendimiento", ha explicado.
En ese congreso, se reveló que algunos deportistas, pese a haber recibido el alta, seguían presentando asimetrías visibles en el salto vertical, lo que sugiere que la pierna operada sigue descargando peso y aumenta el riesgo de recaída o de un rendimiento inferior.
RECUPERACIÓN ENTRE 9 Y 12 MESES
Sobre la recuperación posterior a la intervención quirúrgica, el doctor ha insistido en que la rehabilitación "es tan decisiva como la propia operación y puede prolongarse entre nueve y 12 meses". En esta fase, la base del tratamiento es el ejercicio, en especial el trabajo de fuerza, según guías internacionales como las del hospital Aspetar de Doha (Catar).
Además de incidir en la importancia de seguir criterios medibles y no fechas prefijadas para volver a la actividad habitual, el especialista ha recordado que solo el 55 por ciento de los deportistas logra volver a su nivel competitivo previo, incluso cuando la intervención ha sido correcta.
"La lesión del LCA es dura, pero no supone el final de la carrera deportiva. La combinación de los avances en cirugía, la mejora de los programas de rehabilitación y la aplicación rigurosa de los criterios de retorno hace posible que la mayoría de los pacientes vuelvan a competir con garantías", ha finalizado Cuesta Gascón.