Resistencia a la insulina, la señal silenciosa que puede acabar en diabetes: así puedes revertirla

Archivo - Resistencia a la insulina.
Archivo - Resistencia a la insulina. - RUIZLUQUEPAZ/ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: domingo, 10 mayo 2026 7:59

   MADRID, 10 May. (EDIZIONES) -

   La diabetes tipo 2 no aparece de un día para otro. Antes de que los niveles de azúcar en sangre se disparen, el organismo pasa por una fase silenciosa en la que algo empieza a fallar: la insulina deja de actuar con eficacia. Es lo que se conoce como resistencia a la insulina, un proceso en el que las células responden peor a esta hormona, y obligan al páncreas a trabajar en exceso para mantener la glucosa bajo control.

   Y es que durante años el cuerpo compensa hasta que deja de hacerlo. Comprender este mecanismo no sólo ayuda a explicar por qué sube el azúcar en sangre, sino que abre una ventana clave para prevenir, o incluso revertir, la evolución hacia la diabetes mediante cambios en el estilo de vida.

   Así nos lo explica la vicesecretaria de la Sociedad Española de Diabetes (SED) y doctora en Medicina Ana María Cebrián Cuenca, quien recuerda que la insulina es una hormona que actúa como una especie de 'llave' que permite que el azúcar (glucosa) entre en las células para ser utilizada como energía.

   "En la resistencia a la insulina esa llave funciona peor: las células responden menos a la insulina, y el azúcar tiene más dificultad para entrar en ellas. Para compensarlo, el páncreas produce más insulina. Durante un tiempo, esto mantiene el azúcar en niveles normales, pero a costa de un sobreesfuerzo. Con los años, este mecanismo se agota y empiezan a subir los niveles de glucosa en sangre", explica la también médica de familia en el Centro de Salud Cartagena Casco de Murcia.

SI NO SE INTERVIENE PUEDE APARECER LA DIABETES TIPO 2

   De hecho, advierte de que la resistencia a la insulina suele desarrollarse de forma silenciosa durante años: "Primero aparece una fase en la que el cuerpo compensa produciendo más insulina. Después, cuando esa compensación ya no es suficiente, aparecen alteraciones como la prediabetes".

   Pero es que no termina ahí todo porque, si no se interviene puede progresar a diabetes tipo 2, que es cuando los niveles de glucosa en sangre ya están elevados de forma mantenida. "Lo importante es que este proceso no ocurre de un día para otro: hay una ventana de oportunidad en la que podemos actuar y revertir o frenar la evolución", incide esta experta de la SED.

EL PAPEL DEL AZÚCAR EN SANGRE EN TODO ESTO

   Para poder entenderlo todo un poco mejor, preguntamos también a la doctora cuál es la relación directa que existe entre la resistencia a la insulina y los niveles de azúcar en sangre, subrayando que "la relación es muy estrecha".

   En concreto, indica que cuando hay resistencia a la insulina, la glucosa no entra bien en las células, por lo que tiende a acumularse en la sangre. "Al principio, el cuerpo lo compensa produciendo más insulina, pero con el tiempo ese mecanismo falla y los niveles de azúcar empiezan a subir. Por eso, la resistencia a la insulina es uno de los principales mecanismos que explican el desarrollo de la diabetes tipo 2", asegura la doctora Cebrián.

   Recuerda aquí esta portavoz de la Sociedad Española de Diabetes que la alimentación precisamente "tiene un papel clave", tanto en el desarrollo de la resistencia a la insulina, como en su mejora.

   "Dietas ricas en productos ultraprocesados, en azúcares añadidos, y en harinas refinadas favorecen la resistencia a la insulina. En cambio, una alimentación basada en alimentos frescos, con abundancia de verduras, de frutas, de legumbres, de proteínas de calidad, y de grasas saludables ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina. No se trata sólo de quitar azúcar, sino de mejorar el patrón global de alimentación", asevera esta especialista.

   Pero además, concreta que los factores que favorecen la aparición de la resistencia a la insulina serían:

   El exceso de peso, especialmente la grasa abdominal.

El sedentarismo.

Una alimentación poco saludable.

La edad (a mayor edad, mayor riesgo).

Antecedentes familiares de diabetes.

Problemas como hipertensión o colesterol elevado.

El mal descanso.

El estrés crónico.

Algunos trastornos hormonales.

¿ES REVERSIBLE LA RESISTENCIA A LA INSULINA?

   En última instancia, le pedimos a la doctora Cebrián que nos aclare si realmente podemos solucionar o solventar esta resistencia a la insulina, remarcando que sí, que "en muchos casos es reversible", especialmente en las fases tempranas. Eso sí, precisa que las estrategias más eficaces son:

   Pérdida de peso (incluso un 5-10% puede tener un gran impacto).

Actividad física regular, tanto aeróbica como de fuerza.

Mejorar la alimentación.

Dormir bien y reducir el estrés.

   "En algunos casos, los profesionales sanitarios pueden recomendar tratamiento farmacológico, pero la base siempre es el estilo de vida. La buena noticia es que pequeños cambios sostenidos en el tiempo pueden marcar una gran diferencia", concluye la portavoz de la Sociedad Española de Diabetes.

Contador

Contenido patrocinado