Actualizado 25/07/2012 17:15:47 +00:00 CET

La reposición de sodio y potasio en el ejercicio prolongado es "esencial" para mantener el volumen plasmático

FUENTE DE  AGUA  PARA  BEBER
EUROPA PRESS

MADRID, 25 Jul. (EUROPA PRESS) -

La reposición de sodio y potasio en el ejercicio prolongado es "esencial" para mantener el volumen plasmático y la hidratación e ingerir hidratos de carbono minimiza el glucógeno perdido por el ejercicio físico intenso, señala un análisis de la Federación de Medicina Deportiva (FEMEDE) recogido en la revista 'Archivos de Medicina del deporte'.

En concreto, el artículo realizado por el presidente de FEMEDE, Pedro Manonelles, recoge que, para preservar el balance hídrico y el rendimiento del deportista y contribuir a retrasar la aparición de fatiga, se debe realizar una provisión adecuada de líquido, energía proveniente de hidratos de carbono, y electrolitos.

En este sentido, Manonelles ha señalado que "las bebidas con hidratos de carbono, combinadas con electrolitos, mejoran el rendimiento del deportista y la absorción intestinal de sodio y agua, en mayor medida que otras bebidas".

Asimismo, ha asegurado que la mejor palatabilidad de estas bebidas permite incrementar el consumo de líquidos, "lo que posibilita obtener más fácilmente los niveles de hidratación necesarios para los deportistas". En cuanto a los hidratos de carbono, los expertos recomiendan que su concentración oscile entre el 4-8 por ciento de la bebida, especialmente cuando la actividad sea superior a una hora.

Junto a ello, recientemente la revista del Colegio Americano de Medicina Deportiva ha publicado una investigación sobre el efecto de los carbohidratos de las bebidas en el rendimiento físico, tanto en condiciones ambientales frías como cálidas.

Sus investigadores comprobaron que solo las bebidas que contenían un 4 y un 6 por ciento de carbohidratos mostraban una mejoría significativa en la capacidad de ejercicio en condiciones ambientales frías, y a partir de los 30 grados, únicamente las bebidas con un 6 por ciento de carbohidratos mostraron eficacia en el mantenimiento de la resistencia.

El análisis también señala que, a partir de los 30 minutos de ejercicio, resulta necesario compensar la pérdida de líquidos, y tras el esfuerzo físico, debe restablecerse la función fisiológica, cardiovascular, muscular y metabólica reponiendo las pérdidas de líquidos y solutos. Si la deshidratación es superior al 2 por ciento, se recomienda beber aun sin tener sed y salar más los alimentos.