Archivo - Dividing cancer cells - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / NOPPARIT - Archivo
MADRID, 30 Ene. (EUROPA PRESS) -
Expertos del del Instituto Ludwig para la Investigación del Cáncer en Lausana, Suiza, ofrecen una importante actualización del marco de referencia de larga data para ayudar a quienes estudian el cáncer a comprender su notable diversidad y complejidad.
Un desafío constante para el estudio del cáncer humano reside en su complejidad: la cantidad de formas diferentes en que los cánceres se originan, progresan y se propagan en las personas diagnosticadas. En una revisión publicada en la revista 'Cell' de Cell Press, el biólogo Douglas Hanahan, aborda este reto.
Así, el citado marco, conocido como las Características del Cáncer y propuesto originalmente hace 26 años por Hanahan y su colega Robert A. Weinberg, del Centro Ludwig del MIT (Estados Unidos), identificó seis cambios clave en la fisiología celular que probablemente estaban presentes en la mayoría, si no en todos, los tipos de tumores humanos.
Estas "características" permitían a los cánceres evadir las defensas habituales de las células contra el crecimiento maligno descontrolado. La revisión original y su actualización de 2011, que amplió el número de características de seis a ocho, han sido citadas en conjunto más de 75.000 veces en la literatura científica.
En la nueva revisión, Douglas Hanahan propone una perspectiva actualizada sobre las características distintivas, como solo una de las cuatro dimensiones distintas pero interconectadas que sustentan el origen y la evolución de los cánceres. Además de los cambios adquiridos en el funcionamiento celular -como la insensibilidad a las señales anticrecimiento y la capacidad de seguir produciendo nuevos vasos sanguíneos- presentes en todos los tumores, Hanahan también propone otras dimensiones.
Así, destaca las características habilitadoras como la inestabilidad del genoma, la reprogramación epigenética (donde no existen mutaciones) y la inflamación que promueve tumores, que facilitan la adquisición de las características distintivas.
También se definen clases de células normales, como fibroblastos y células inmunes, que pueden ser reclutadas y reprogramadas como "cómplices del crimen" para transportar y perpetuar cambios distintivos en las células cancerosas.
Igualmente, se señalan actores sistémicos como el envejecimiento y la obesidad que Hanahan llama "nubes de complejidad" porque interactúan con el cáncer a lo largo de su progresión y ofrecen desafíos y oportunidades adicionales para el tratamiento del paciente y la calidad de vida.
La revisión explora cada una de estas dimensiones en detalle, sintetizando investigaciones recientes sobre cada una de las nueve características distintivas de las células cancerosas, cinco características facilitadoras, siete clases de células que facilitan la aparición de características distintivas y dos ejemplos de interacciones sistémicas que influyen en ellas.
Además, Hanahan propone una hipótesis para mayor exploración: los tratamientos desarrollados y dirigidos a atacar simultáneamente múltiples características distintivas de las células cancerosas podrían ser más eficaces a largo plazo que muchos de nuestros tratamientos actuales.
"La premisa conceptual planteada en enero del año 2000 ha perdurado, de forma notable e inesperada, durante veintiséis años", escribe Hanahan para concluir, "a saber, que existe una base lógica para la complejidad y diversidad del cáncer humano". Este nuevo marco, afirma, "esperamos que restaure parte de esa claridad conceptual".