¿Por qué recuerdas el nombre de un amigo en la infancia y no el de alguien que acabas de conocer?

Publicado 01/09/2019 8:14:37CET
Actividad neuronal en el hipocampo, registrada por un ratón mientras aprendía nuevos recuerdos
Actividad neuronal en el hipocampo, registrada por un ratón mientras aprendía nuevos recuerdos - CALTECH

MADRID, 1 Sep. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Instituto Tecnológico de California (Estados Unidos) han determinado que los recuerdos fuertes y estables son codificados por 'equipos' de neuronas que trabajan juntas en sincronía, proporcionando una base que permite que estas memorias persistan en el tiempo y otras más débiles no.

Así, el estudio explica por qué se puede recordar el nombre del mejor amigo de la infancia que no se ha visto en años, y por qué se puede olvidar fácilmente el nombre de una persona que se acaba de conocer. En otras palabras, la investigación, publicada en la revista 'Science', avanza en la comprensión de por qué algunos recuerdos son estables durante décadas, mientras que otros desaparecen en cuestión de minutos.

Usando modelos de ratones, el equipo desarrolló una prueba para examinar la actividad neuronal de estos animales mientras aprenden y recuerdan un nuevo lugar. En la prueba, se colocó un ratón en un recinto recto, de un metro y medio de largo con paredes blancas.

Símbolos únicos marcaban diferentes lugares a lo largo de las paredes; por ejemplo, un signo de 'más' en negrita cerca del extremo derecho y una barra oblicua cerca del centro. Se colocó agua azucarada en cada extremo de la pista. Mientras el ratón exploraba, los investigadores midieron la actividad de neuronas específicas en el hipocampo del ratón (la región del cerebro donde se forman nuevas memorias) que se sabe que codifican los lugares.

Cuando un animal fue colocado inicialmente en la pista, no estaba seguro de qué hacer y deambuló a diestra y siniestra hasta que se encontró con el agua azucarada. En estos casos, las neuronas individuales se activaron cuando el ratón se fijó en un símbolo en la pared.

Pero a través de múltiples experiencias con la pista, el ratón se familiarizó con ella y recordó las ubicaciones del azúcar. A medida que el ratón se hizo más familiar, más y más neuronas se activaron en sincronía al ver cada símbolo en la pared. Esencialmente, el ratón estaba reconociendo dónde estaba con respecto a cada símbolo único.

Para estudiar cómo se desvanecen los recuerdos con el tiempo, los investigadores luego retuvieron a los ratones de la pista hasta por 20 días. Al regresar a la pista después de esta pausa, los ratones que habían formado fuertes recuerdos codificados por un mayor número de neuronas recordaron la tarea rápidamente.

COMO CONTAR UNA Y OTRA VEZ LA MISMA HISTORIA

Aunque algunas neuronas mostraron una actividad diferente, la memoria del ratón de la pista era claramente identificable al analizar la actividad de grandes grupos de neuronas. En otras palabras, el uso de grupos de neuronas permite que el cerebro tenga redundancia y todavía recuerde recuerdos, incluso si algunas de las neuronas originales se quedan en silencio o están dañadas.

"Imagina que tienes una larga y complicada historia que contar. Con el fin de preservar la historia, podrías contarla a cinco de tus amigos y luego reunirte ocasionalmente con todos ellos para volver a contarla y ayudarse unos a otros a llenar cualquier vacío que alguien haya olvidado. Además, cada vez que cuentes de nuevo la historia, puedes traer a nuevos amigos para que aprendan y, por lo tanto, ayudar a preservarla y fortalecer la memoria. De manera análoga, las propias neuronas se ayudan mutuamente para codificar memorias que persistirán con el tiempo", explica uno de los autores del trabajo, Walter Gonzalez.

Este trabajo sugiere que las memorias podrían desvanecerse más rápidamente a medida que se envejece porque un recuerdo está codificado por menos neuronas, y si alguna de estas neuronas falla, ese recuerdo se pierde. "Se sabe que cuanto más practiques una acción, mejores serán las probabilidades de que la recuerdes después. Ahora pensamos que esto es probable, porque cuanto más practicas una acción, mayor es el número de neuronas que codifican la acción", concluyen los investigadores.