Lesiones deportivas, quemaduras solares, infecciones y sobrepeso, las principales patologías del verano

Actualizado 21/08/2019 9:45:30 CET

MADRID, 20 Ago. (EUROPA PRESS) -

Las lesiones deportivas, las quemaduras solares, las infecciones de diferentes tipos y el sobrepeso son las patologías mas frecuentes que se dan durante el verano como consecuencia del aumento de las temperaturas, las modificaciones del estilo de vida y la exposición a agentes externos en playas y piscinas, según ha destacado el doctor Gavilán, jefe de Medicina Interna del Hospital Vithas Xanit Internacional (Benalmádena).

Entre otros factores que contribuyen a la aparición de patologías y trastornos se encuentra el hecho de comer mal y a deshoras, y la intensificación de las relaciones sociales. En este sentido, los expertos de este centro han elaborado una lista con las afecciones más comunes que se dan durante la época estival, donde han incluido algunas recomendaciones de prevención y tratamiento, con el objetivo de evitar futuras complicaciones.

En el caso de las lesiones deportivas, la mayoría están relacionadas con actividades acuáticas. Las más frecuentes son los traumatismo craneales y en la columna cervicodorsal, que tienen lugar por malas inmersiones en el agua. Asimismo, estas acciones pueden conllevar ahogamientos cuando se llevan a cabo en lugares peligrosos o sin la supervisión adulta en el caso de los niños. Así, han aconsejado mantener una correcta hidratación y no realizar deporte durante las horas centrales del día, ya que puede tener lugar un golpe de calor como consecuencia de la exposición a temperaturas elevadas.

Por otra parte, los expertos han puesto de relieve la "importancia" de utilizar correctamente cremas protectoras y evitar exposiciones prolongadas al sol para prevenir quemaduras en la piel. Este tipo de enfermedades pueden provocar un envejecimiento prematuro de la piel, además su cuidado es "fundamental" para evitar la aparición de melanomas. En verano también son muy frecuentes las infecciones gastrointestinales y alimentarias por el consumo de comidas poco cocinadas o en los que se ha roto la cadena de frío.

Esto puede producir síntomas como diarreas, náuseas y vómitos, entre otros. No obstante, durante esta estación aumenta la prevalencia de las infecciones urinarias y cutáneas como consecuencia del uso de ropa mojada. En esto también juega un papel fundamental el aumento de las relaciones sexuales, que fomentan la aparición de enfermedades de transmisión sexual (ETS), las cuales se pueden evitar con el uso de preservativos.

Por último, la ingesta de comidas elaboradas con un alto contenido de calorías y sal puede dar lugar a problemas de sobrepeso. Además, suponen factores de riesgo para pacientes diabéticos, hipertensos o con cardiopatías crónicas. Por ello, los expertos han recomendado evitar la ingesta elevada de calorías, sal y alcohol para prevenir futuras complicaciones.