¿Es real el 'dolor de rebote' tras la anestesia? Un estudio descubre qué ocurre realmente

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Publicado: miércoles, 15 julio 2026 8:17

MADRID, 15 Jul. (EUROPA PRESS) -

Entrar a quirófano con un bloqueo nervioso y despertarse horas después casi sin dolor es una de las grandes ventajas de la anestesia regional. El problema llega cuando ese efecto desaparece de golpe y muchos pacientes sienten un pico de dolor tan intenso que se ha bautizado como “dolor de rebote”, lo que ha hecho temer que el propio bloqueo pudiera dañar o “hipersensibilizar” el nervio.

Un nuevo estudio con voluntarios sanos sugiere justo lo contrario: no encuentra señales de nervios más sensibles ni de daño añadido y apunta a que ese rebrote es, sobre todo, el regreso del dolor quirúrgico cuando la anestesia se va apagando.

    Este fenómeno, denominado 'dolor de rebote', de los bloqueos nerviosos, no se debe a una hipersensibilidad nerviosa a estímulos dolorosos (como calor, presión o dolor punzante), según un estudio realizado con voluntarios sanos por expertos del Brigham and Women's Hospital de Boston (Estados Unidos).

   Los bloqueos nerviosos, es decir, las inyecciones de anestesia local que bloquean las señales de dolor son una valiosa técnica para controlar el dolor después de una cirugía, ya que permiten reducir el uso de opioides, aunque algunos pacientes experimentan un aumento repentino y transitorio del dolor a medida que desaparece el efecto del bloqueo nervioso.

   Tal y como se publica en la edición de agosto de 'Anesthesiology', lo más probable es que el aumento percibido del dolor se deba a la reaparición del dolor quirúrgico a medida que desaparece el efecto del bloqueo nervioso, sugiere la doctora Yun-Yun K. Chen, del Brigham and Women's Hospital de Boston.

    "La preocupación por el dolor de rebote no debería disuadir a los médicos de utilizar bloqueos nerviosos para el control del dolor postoperatorio. Nuestros hallazgos no muestran evidencia de una mayor sensibilización, un factor clave del dolor agudo y crónico, lo que sugiere que el dolor de rebote es más bien el retorno natural de la molestia quirúrgica a medida que desaparece el efecto del bloqueo, en lugar de una alteración en el nervio tras el bloqueo con anestesia local", señala.

LA MITAD DE LOS PACIENTES EXPERIMENTAN UN EMPEORAMIENTO SEVERO DEL DOLOR

   Los bloqueos nerviosos son una forma de anestesia regional con múltiples beneficios para el control del dolor postoperatorio, incluyendo la reducción de la necesidad de opioides. Sin embargo, hasta la mitad de los pacientes experimentan un empeoramiento severo del dolor tras la desaparición del bloqueo nervioso, lo que en ocasiones requiere visitas a urgencias o reingresos hospitalarios. No está claro si esto se debe a la reaparición del dolor quirúrgico no tratado o si puede ser consecuencia de una hipersensibilidad provocada por el bloqueo nervioso.

   Para comprender mejor el mecanismo del dolor de rebote, los investigadores realizaron un estudio experimental con 40 voluntarios sanos. En un grupo seleccionado al azar, todos los participantes recibieron un bloqueo del plexo braquial axilar mediante una sola inyección: un tipo de bloqueo nervioso que se utiliza habitualmente en cirugías de mano y brazo. El otro grupo no recibió ningún bloqueo nervioso.

   Durante varias horas, tanto durante como después de que el bloqueo nervioso comenzara a desaparecer, los participantes se sometieron a pruebas para evaluar sus respuestas a diversos estímulos dolorosos mediante pruebas sensoriales cuantitativas del dolor: pinchazo, presión y calor. Los investigadores evaluaron el desarrollo de hipersensibilidad comparando las respuestas al dolor entre el grupo con bloqueo y el grupo de control.

   En ningún momento del proceso de resolución del bloqueo (desde el momento de la recuperación de la función motora hasta 3 horas después) se observó dolor de rebote en los brazos sometidos a bloqueo nervioso. El estímulo térmico necesario para producir incluso un dolor leve (un punto en una escala de 0 a 10) mostró poca o ninguna diferencia entre los brazos. Las respuestas a los demás estímulos dolorosos fueron similares: no se detectó ningún aumento de la sensibilidad con respecto al valor basal en el brazo previamente bloqueado.

   En general, los resultados no mostraron evidencia de sensibilización significativa en ninguna de las pruebas de dolor, incluidas las mediciones de sensibilización central (procesamiento del dolor por el sistema nervioso central). Esto es importante, ya que se cree que la sensibilización central es un paso clave en el desarrollo del dolor crónico. "Estos hallazgos sugieren que el fenómeno del dolor de rebote probablemente se deba al dolor quirúrgico que surge una vez que el bloqueo comienza a desaparecer", escriben los investigadores.

   Los investigadores señalan algunas limitaciones de su estudio, especialmente el hecho de que los participantes no se sometieron a cirugía y, por lo tanto, no experimentaron el dolor ni las respuestas de curación esperadas después de una incisión quirúrgica.

    "Nuestro estudio confirma que los bloqueos nerviosos son seguros y eficaces para el control del dolor después de la cirugía", expone Chen.

    Los investigadores analizan estrategias para prevenir o disminuir el impacto del dolor de rebote, destacando el papel de la anestesia multimodal dirigida a diferentes vías del dolor, la educación del paciente sobre las 'expectativas razonables' para el control del dolor postoperatorio y la importancia de anticipar la resolución del bloqueo nervioso y administrar la medicación para el dolor en el momento adecuado.

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