Archivo - Avispa posada en una sandía. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / KUPRIYANOV KONSTANTIN
MADRID, 17 Jun. (EDIZIONES) -
En verano es muy frecuente la proliferación de insectos, especialmente los himenópteros (avispas, abejorros, abejas, y hormigas). La reacción alérgica a su picadura, junto con los alimentos y los medicamentos, representan actualmente una de las principales causas de anafilaxia, una reacción alérgica grave y potencialmente mortal.
"La alergia al veneno de himenópteros es una reacción de hipersensibilidad frente al veneno de estos insectos. No es una enfermedad genética de nacimiento, sino que se puede desarrollar a lo largo de la vida, tras haber sufrido la picadura de estos insectos, y haberse sensibilizado a ellos. Esto es debido a que el sistema inmunitario identifica erróneamente una sustancia inofensiva (alérgeno), como si fuera una amenaza", explica durante una entrevista con Europa Press Salud Infosalus el doctor Francisco Javier Polo Sánchez, alergólogo en el Hospital Nuestra Señora del Rosario de Madrid.
PRIMER PASO: LA FASE DE SENSIBILIZACIÓN
Tal y como explica este especialista, hay una primera fase de sensibilización, que es cuando después de sufrir una o varias picaduras, el veneno estimula la producción de defensas (anticuerpos), del tipo 'IgE'. "Al estar sensibilizado, cuando ocurre una nueva picadura, el veneno se une a las inmunoglobulinas 'IgE', favoreciendo la liberación de sustancias inflamatorias --principalmente histamina, leucotrienos, prostaglandinas, citoquinas--, y dando lugar al inicio de la reacción alérgica, detallando los siguientes tipos:
- Reacción local: Son la mayoría de las picaduras, motivadas como respuesta a las diferentes toxinas del propio veneno (reacciones no alérgicas); se caracterizan por provocar picor, dolor, e inflamación en el lugar de la picadura; y suelen desaparecer en menos de 48 horas.
- Reacción local extensa: Si el diámetro de la picadura es superior a 10 centímetros, o si abarca más de dos articulaciones se considera como reacción local extensa (RLE).
- Reacciones sistémicas: Sólo se presentan en personas alérgicas, es decir, que anteriormente han sido picadas y han formado defensas del tipo 'IgE'; los síntomas suelen aparecer en pocos minutos y afectan a cualquier órgano, desde prurito, urticaria generalizada, malestar general, dificultad para respirar, náuseas, vómitos, diarrea, debilidad, confusión, hipotensión, entre otros fenómenos; en este tipo de reacción puede desembocar en shock anafiláctico.
FACTORES AMBIENTALES QUE PUEDEN FAVORECER LAS PICADURAS
Así, este alergólogo del Hospital Nuestra Señora del Rosario de Madrid destaca que entre los factores ambientales que pueden favorecer las picaduras de los himenópteros se encontraría en primer lugar la época del año en la que estamos, recordando que la primavera y el verano hay mayor actividad de estos insectos, al haber también una mayor abundancia de flores.
Igualmente, recuerda que es a finales del verano e inicios del otoño cuando las avispas son más agresivas al buscar alimentos, cada vez más escasos en esta época. "Hay distintos tipos de avispa, como la común, la germánica o la del papel ( Polistes spp), entre otras. Estos tipos son frecuentes en zonas urbanas y rurales. Construyen sus nidos bajo tejados, o en balcones, por ejemplo, y también suelen anidar en el suelo, como la avispa común. Este tipo de himenóptero no desprende el aguijón y puede picar varias veces", agrega este experto.
También destaca que son más frecuentes las picaduras de estos insectos en zonas como los parques, los jardines, y los campos con abundante floración, así como en las áreas cercanas a las colmenas o a los nidos; aparte de las zonas con basuras, con restos de alimentos, en piscinas, terrazas, o en comidas al aire libre. Hay que tener cuidado igualmente, según alerta el doctor Polo, a la hora de ir descalzo por el césped, puesto que podemos así aplastarlas sin darnos cuenta o espantarlas agresivamente.
QUE TRATAMIENTOS EXISTEN ACTUALMENTE
Con todo ello, y ante la picadura de uno de estos animales, el doctor Francisco Javier Polo Sánchez, alergólogo en el Hospital Nuestra Señora del Rosario de Madrid sostiene que el tratamiento a seguir dependerá de la intensidad de la reacción producida por la picadura.
En el caso de que una reacción sea local, se debe lavar la herida con agua y aplicar frio. "Si ha sido una abeja, se debe retirar el aguijón lo más rápido posible, sin presionar el saco, pues se puede liberar más veneno. Si la reacción es más intensa, se pueden añadir antihistamínicos y pomadas de corticoides", mantiene este alergólogo, al tiempo que recuerda que las abejas son insectos polinizadores, vitales para el equilibrio de los ecosistemas y la producción de alimentos. "Dentro de las muchas especies, la más común es la productora de miel (Apis Mellífera). Su aguijón suele quedar clavado en la piel, por lo que suelen morir después de picar", precisa.
Por otro lado, este experto apunta que si la reacción es generalizada, se puede seguir la misma pauta anterior y valorar la evolución. Ahora bien, en caso de reacción sistémica, este experto apunta los siguientes pasos a seguir:
·Debemos hacer una historia clínica muy detallada, que pueda orientarnos qué insecto ha podido ser.
·Realizar pruebas cutáneas y determinación de 'IgE específica' frente a abeja y avispa (véspula spp, polistes dominula, polistes spp).
Una vez identificado el antígeno, el tratamiento de elección es la inmunoterapia específica, que es el único tratamiento que modifica la historia natural de la sensibilización alérgica: "Tiene una eficacia del 70-80 % y puede prevenir las reacciones sistémicas, en caso de una próxima picadura por el mismo himenóptero".
Eso sí, resalta el doctor Polo que no debe recomendarse en pacientes que no han sufrido picaduras, o que no se haya demostrado una sensibilización alérgica. "Se aconseja mantener el tratamiento durante 3-5 años. En cualquier caso, el paciente diagnosticado de alergia a himenópteros debe ser adiestrado en la autoadministración de adrenalina (vial precargado), antihistamínicos, y corticoides, mientras acude a un centro de urgencias y posteriormente valorado en consulta de alergia", concluye.