Rayán.- Un centenar de enfermeras y auxiliares de enfermería pide ante el Gregorio Marañón el cese del gerente

Actualizado 17/07/2009 17:44:00 CET

MADRID, 17 Jul. (EUROPA PRESS) -

Un centenar de enfermeras y auxiliares de enfermería del Hospital Gregorio Marañón se concentró hoy ante las puertas del centro para pedir la rectificación y dimisión del gerente, Antonio Barba, y para mostrar su apoyo y solidaridad por la compañera de la unidad de Neonatología, que presuntamente cometió un error al administrarla la alimentación a Rayán, hijo de la primera fallecida por gripe A en España. acusada "de forma temeraria" según los sindicatos, y a todos los profesionales que trabajaban con ella.

La joven enfermera, que según los sindicatos fue acusada "de forma temeraria" por el gerente, se encuentra ingresada en un centro psiquiátrico privado para afrontar la trágica situación, afirmó hoy Esther González, enfermera de Oncología del mismo centro, quien subrayó que no se puede criminalizar a la joven porque el problema es de organización del personal en la sanidad madrileña.

Otra de las enfermeras del hospital, Pilar, señaló que el error que se cometió con Rayán le "podría haber pasado a cualquiera" y que todo el colectivo se encuentra apesadumbrado por los hechos, pero que el gerente con sus declaraciones la "culpabilizó sin haber investigado". La profesional terminó pidiendo a la dirección del centro más medios "para que esto no vuelva a ocurrir".

Lucía, enfermera que lleva treinta años ejerciendo la profesión, apuntó que el problema es la movilidad del personal que cada día se encuentra "en una planta diferente" y los contratos de tres meses "que se firman con el personal nuevo y son escasos".

El delegado de UGT del Gregorio Marañón, Miguel Ángel Bodeguero, indicó ante todos sus compañeros que el gerente "culpabilizó a la enfermera del error" en la rueda de prensa que dio el pasado lunes "para cubrirse él las espaldas". Además,00 dijo que desde 2008 la unidad de Neonatología tenía una denuncia presentada ante la dirección del hospital "por la ausencia de plantillas estables".

Irene, trabajadora del hospital, calificó de "caza de brujas" lo que se está haciendo con las enfermeras y aseguró que "no se puede tener a una enfermera que sirva para todo" reivindicando así la necesidad de especialización para la enfermería.

Los manifestantes guardaron un minuto de silencio en memoria del bebé Rayán y en apoyo de su familia, para después leer un comunicado firmado por todos los sindicatos, con excepción del SIME que no está de acuerdo con la petición de dimisión de Antonio Barba.

En un comunicado emitido por el Comité de Empresa, los sindicatos apuntan que el incidente de Rayán se enmarca dentro de una "mala organización y planificación", donde diariamente los profesionales del centro sufren la presión asistencial continua, la insuficiencia de la plantilla y movilizaciones forzosas arbitrarias de de la plantilla".