Publicado 18/09/2017 07:50CET

Rascarse puede haber evolucionado como una herramienta de comunicación

Rascarse
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   MADRID, 18 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Rascarse puede ser un signo de estrés en muchos primates, incluyendo los seres humanos. Rascarse es más que una picazón, ya que cuando es provocado por el estrés, parece reducir la agresión de los demás y disminuir la posibilidad de conflicto, según una investigación de Jamie Whitehouse, de la Universidad de Portsmouth, en Reino Unido. Este trabajo sugiere que estas conductas de estrés pueden tener respuesta por parte de otros y podrían haber evolucionado como una herramienta de comunicación para ayudar a la cohesión social.

   La investigación, publicada en 'Scientific Reports', plantea la cuestión de si el rascarse humano y comportamientos de estrés autodirigidos similares cumplen una función parecida. "Las conductas de estrés observables podrían haber evolucionado como una forma de reducir la agresión en las especies de primates socialmente complejas. Mostrar a otros que estás estresado podría beneficiar tanto a los que se rascan como a los que miran, porque ambas partes pueden evitar el conflicto", dice Jamie.

   El equipo de investigación realizó observaciones de comportamiento de 45 macacos rhesus de un grupo de 200, en la isla de 35 acres (14,16 hectáreas) de Cayo Santiago, en Puerto Rico. Los investigadores supervisaron las interacciones sociales que ocurren naturalmente entre estos animales durante un período de ocho meses y vieron que es más probable que los monos se rascaran en momentos de mayor estrés, como al estar cerca de individuos de alto rango o no amigos.

   Rascarse por estrés redujo perceptiblemente la probabilidad de que un mono que se rasca sea atacado. La probabilidad de agresión cuando un mono de alto rango se acercó a un mono de menor rango fue del 75 por ciento si no se rascaba y del 50 por ciento cuando el mono de menor rango se rascó. Rascarse también redujo la posibilidad de agresión entre individuos que no tenían un fuerte vínculo social.

   Jamie dice: "Como rascarse puede ser un signo de estrés social, los potenciales atacantes podrían estar evitando atacar a personas obviamente estresadas porque tales individuos podrían comportarse de manera impredecible o estar debilitados por su estrés, lo que significa que un ataque podría ser de riesgo o innecesario".

   "Al revelar el estrés a los demás, les estamos ayudando a predecir lo que podemos hacer, por lo que la situación se vuelve más transparente. La transparencia, en última instancia, reduce la necesidad de conflicto, que beneficia a todos y promueve un grupo más cohesionado socialmente", añade. Los investigadores esperan que los resultados lleven a entender mejor el estrés y la evolución del estrés en los seres humanos, así como la forma de manejar el estrés en animales cautivos.