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MADRID, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -
Investigadores de la Universidad de California en San Diego en Estados Unidos han definido cómo la muerte inflamatoria de los neutrófilos impulsa un grupo raro de trastornos autoinflamatorios llamado síndrome periódico asociado a la criopirina (conocido como CAPS por sus siglas en inglés).
El trabajo, que se publica en 'Science Signaling', incluyó modelos de ratón y un análisis de células de pacientes, desvela los mecanismos subyacentes al CAPS y descubre una posible nueva diana terapéutica. El CAPS surge de mutaciones en un gen llamado NLRP3 que codifica los inflamasomas, sensores moleculares que inducen respuestas inflamatorias.
En condiciones normales, varios mecanismos de control actúan para mantener a raya a los inflamasomas NLRP3. Sin embargo, las mutaciones en NLRP3 alteran estas salvaguardas y desencadenan la formación y activación excesivas de inflamasomas, lo que conduce a una inflamación sistémica que puede variar de leve a grave. Los pacientes con CAPS tienden a tener recuentos elevados de neutrófilos en sangre y tejidos, y trabajos recientes sugieren que NLRP3 podría impulsar el CAPS al alterar la función de estas células inmunitarias.
Mediante citometría de masas, los investigadores analizaron los neutrófilos y otras células inmunitarias de seis pacientes con CAPS y seis individuos sanos. Confirmaron que los neutrófilos de los pacientes expresaban cantidades inusualmente altas de IL-1B, una citocina que también participa activamente en la inflamación. Examinaron ratones con neutrófilos que presentaban mutaciones en NRLP3, similares a las observadas en los pacientes. Mediante experimentos de deleción génica, el equipo demostró que las proteínas gasdermina D y gasdermina E exacerbaban la autoinflamación al formar cúmulos en la membrana plasmática de los neutrófilos.
Estos cúmulos facilitaban la secreción de IL-1B y provocaban la piroptosis de los neutrófilos, una forma regulada pero altamente inflamatoria de muerte celular. "Estos hallazgos indican que las acciones coordinadas de la [gasdermina D] y la [gasdermina E] asociadas a la membrana refuerzan la activación del inflamasoma NLRP3 citosólico para promover la secreción de IL-1B, la muerte celular lítica y la autoinflamación" finalizan los autores.