El radón es el primer factor de riesgo de cáncer de pulmón en personas no fumadoras

Archivo - Radioactivo, gas radón
Archivo - Radioactivo, gas radón - FRANCESCO SCATENA/ ISTOCK - Archivo
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Publicado: jueves, 22 enero 2026 14:38

MADRID 22 Ene. (EUROPA PRESS) -

El gas radón es el primer factor de riesgo de cáncer de pulmón en personas no fumadoras, según ha señalado la doctora del Hospital Universitario Puerta de Hierro, Virginia Calvo, y aunque se pueda medir y controlar, gran parte de la sociedad no es consciente de la peligrosidad de este gas.

Según ha explicado este miércoles en la Real Academia de Ciencias de España, durante la sesión científica sobre el gas radón, este gas noble, que es un contaminante invisible que emana del subsuelo y se cuela en casas y lugares de trabajo, es especialmente peligroso en zonas graníticas como Galicia, Extremadura o en áreas de la Sierra de Madrid, como ha indicado el experto en contaminación por radón del departamento de física médica de la Universidad de Cantabria, Luis Quindós. En la Comunidad de Madrid, más del 80 por ciento de los municipios presentan algún grado de riesgo y exigen mediciones "para controlar el gas en locales situados en plantas bajas o sótanos".

Diversos estudios muestran una relación "prácticamente lineal entre la concentración de radón en el hogar y el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón". Según la Sociedad Española de Oncología Médica, este cáncer es el segundo tipo de cáncer más frecuente en España, solo detrás del de mama, y es el más frecuente en varones.

El Plan Nacional contra el Radón y los estudios coordinados por equipos como el Laboratorio de Radón de Galicia han identificado, con claridad, las zonas más afectadas. Aún así, estos expertos coinciden en que la sociedad todavía no tiene constancia de esta problemática.

Este gas tan peligroso para las personas ha hecho que los organismos internacionales fijen niveles de referencia y desarrollen unas directrices "para garantizar la habitabilidad de las edificaciones".

España, desde 2019, ha incorporado esta normativa en viviendas y puestos de trabajo y obliga a las nuevas casas en municipios de riesgo a que sean diseñadas con medidas antirradón. Aunque este gas se pueda medir y controlar con soluciones "relativamente sencillas, desde más ventilación, sellado de grietas o el uso de la mascarilla", Quindós ha lamentado que una vez construidas, "rara vez se verifica".

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