¿Puede el entorno dificultar el embarazo? Lo que dice la ciencia sobre los disruptores endocrinos

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Infosalus
Publicado: miércoles, 10 junio 2026 8:36

   MADRID, 10 Jun. (EDIZIONES) -

   Plásticos, cosméticos, productos de limpieza, muebles, o materiales de construcción forman parte de nuestra vida cotidiana. Sin embargo, algunos de estos elementos contienen sustancias químicas capaces de interferir en el funcionamiento hormonal del organismo, conocidas como disruptores endocrinos. Aunque todavía quedan preguntas por responder, la evidencia científica acumulada en las últimas décadas ha llevado a los expertos a advertir de su posible relación con las alteraciones menstruales, con los trastornos hormonales, y con los problemas de fertilidad.

   ¿Qué se sabe realmente sobre estos compuestos? ¿Dónde se encuentran? ¿Y qué medidas pueden adoptar las mujeres que desean quedarse embarazadas para reducir su exposición? Analizamos en Europa Press Salud Infosalus la evidencia científica y las recomendaciones actuales sobre el tema con un referente en el estudio de los disruptores endocrinos, con el doctor Nicolás Olea, coordinador del Grupo de Endocrinología y Medio Ambiente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), a quien entrevistamos en este reportaje.

   Alerta de que la información disponible actualmente sobre la exposición de la mujer a los disruptores endocrinos y su influencia en esta esfera "es más que suficiente" para poner en marcha mecanismos de información y de prevención de la exposición. "No perdemos nada y la población ganará mucho. Es más que suficiente para actuar preventivamente. Siempre son necesarios más estudios, y siempre va a ser más importante conocer los mecanismos íntimos de interferencia de los disruptores sobre las vías de señalización", mantiene.

   Tal y como sostiene, llama la atención la muy reciente decisión de la comunidad médica de renombrar una afectación frecuente muy vinculada a la infertilidad, el Síndrome de Ovario Poliquístico, para llamarse 'Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino', de manera que se demuestra que son múltiples las vías metabólicas y endocrinas afectadas que colocan a la disrupción endocrina y las exposiciones ambientales muy sospechosamente en la base causal de la enfermedad.

DISRUPTORES CON POSIBLE IMPACTO SOBRE LA FERTILIDAD FEMENINA

   En este contexto, pedimos a este especialista que nos recuerde cuáles son los principales disruptores endocrinos con posible impacto sobre la fertilidad femenina, señalando que, posiblemente, los que están relacionados con las hormonas sexuales (estrógenos y andrógenos) y con las hormonas tiroideas: "De hecho, la hipótesis de disrupción endocrina nación en los años 80 vinculada a las observaciones en especies animales vinculadas a trastornos hormonales estrogénicos y antiandrogénicos".

   A ellos dice que se unen los problemas tiroideos con diagnósticos como el hipotiroidismo, y que han colocado a la hormona tiroidea en la quinta medicina más vendida en España con receta médica. "Esto llama la atención de los especialistas sobre cambios en las exposiciones ambientales vinculadas a esta patología.

La necesidad de 'preguntar' en la anamnesis médica sobre profesiones de riesgo como cajera, peluquera, manicurista, o sanitaria es cada vez más imperiosa, ya que la exposición a disruptores endocrinos anti-tiroideos como bisfenol-A, triclosán, o PFAS, es posible en cualquiera de estas actividades. El especialista ya está informado sobre esta posibilidad y debe contribuir a la información procurada a las pacientes", agrega.

CAMBIOS PARA CUIDAR LA SALUD HORMONAL

   Pero es que, además, el doctor Olea, miembro de la SEEN, resalta qué es lo que podemos hacer en nuestro día a día para que las mujeres puedan cuidar de su salud hormonal, especialmente si están planificando un embarazo, y de cara a reducir el contacto con estos contaminantes.

   Resalta que la mayor recomendación para la mujer en edad fértil es la evitación de la exposición química innecesaria: "Esto pasa por tomar conciencia de los excesos de la química en muchas de las actividades de la vida diaria: El edificio moderno, plastificado en suelos, muebles y textiles que ha cambiado la composición química en la que se desenvuelve tu trabajo. Suelos de PVC ricos en ftalatos, muebles de melanina, paredes de polietileno, ventanas de policarbonato, y cortinas de poliéster. Todos derivados del petróleo".

   Sostiene, a su vez, que el aire interior es uno de los "mayores cambios en la exposición moderna", por lo que aconseja ventilar siempre, y cuanto más mejor; "saca todo ese cóctel químico de tu casa y de tu lugar de trabajo".

   A su vez, aconseja prestar atención a los cosméticos y a los productos de cuidado personal: "Dice la Administración que una mujer española utiliza catorce productos de cuidado personal y cosméticos al día. Con una media de 38 ingredientes por cosmético, la exposición diaria ocurre para más de 400 compuestos químicos. Uno desearía que todo estuviese bajo control, pero dos observaciones nos hacen dudar de la efectividad de las medidas de prevención".

   Apunta este experto en disruptores endocrinos en primer lugar la no consideración del efecto combinado, o del efecto cóctel en la estimación de los niveles seguros de cada uno de esos compuestos componentes de cosméticos y de productos de cuidado personal.

   La segunda, el hecho de que asistamos a una prohibición/eliminación por parte de los organismos reguladores de la UE de algunos componentes cada seis meses. Mantiene este experto que las restricciones, por ejemplo, del triclosán en pasta de dientes y en colutorios, por su acción antitiroidea; o las regulaciones mucho más estrictas de algunos filtros UV componentes de cremas solares -por su actividad estrogénica- hacen dudar sobre la seguridad de la exposición ocurrida hasta su prohibición.

   "Si se ha demostrado su contribución a un efecto hormonal adverso sería recomendable que nos ayudaran a identificar quienes han sido los afectados y la remediación del daño causado. Esto no está ocurriendo. A sabiendas de que el conocimiento sobre su actividad disruptora se generó hace más de dos décadas", concluye Nicolás Olea.

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