La pubalgia no es solo cosa de deportistas profesionales: puede afectar a cualquiera

Archivo - Imagen del futbolista Lamine Yamal, que padecío una pubalgia durante la temporada.
Archivo - Imagen del futbolista Lamine Yamal, que padecío una pubalgia durante la temporada. - Javier Borrego / AFP7 / Europa Press - Archivo
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Publicado: martes, 31 marzo 2026 18:37

MADRID 31 Mar. (EUROPA PRESS) -

El anestesiólogo de la Unidad del Dolor de Policlínica Gipuzkoa, Juan Martínez, ha señalado que la pubalgia no es exclusiva de los deportistas profesionales, ya que puede afectar a cualquier persona. De hecho, representa entre el 8 y el 18 por ciento del total de lesiones deportivas, especialmente en disciplinas que implican alta exigencia de carrera, aceleraciones o golpeo de balón.

Según Martínez, la pubalgia, también conocida popularmente como hernia del futbolista, se ha convertido en una de las lesiones musculoesqueléticas que más preocupan a los especialistas, tanto por su creciente incidencia como por su impacto en la calidad de vida de quienes la padecen.

En concreto, se trata de un dolor localizado en la zona más baja de la pelvis, justo en el pubis, originado por alteraciones musculares en las vainas de los músculos abdominales que se insertan en esta región. Estas alteraciones suelen aparecer por sobreesfuerzos, entrenamientos excesivos o una higiene postural deficiente, que describe la pubalgia como una patología multifactorial vinculada a factores musculares, articulares y biomecánicos.

El síntoma principal es un dolor opresivo y limitante que empeora con la actividad física. "Por lo general, este dolor puede irradiarse hacia abdomen, ingles o parte interna del muslo, afectando tanto al rendimiento deportivo como a la vida diaria del paciente", ha explicado el doctor. "El patrón típico consiste en un dolor que aumenta claramente con el ejercicio intenso, pudiendo llegar a imposibilitar la práctica deportiva e incluso actividades cotidianas si evoluciona sin tratamiento", ha añadido.

Según ha destacado, el diagnóstico es esencialmente clínico, apoyado en una exploración física detallada y, en los casos que lo requieren, se recurre a pruebas complementarias como radiografías o resonancia magnética, que se considera fundamental para descartar otras patologías que pueden simular un cuadro similar y para identificar con precisión la estructura responsable del dolor.

REPOSO Y FISIOTERAPIA

"El tratamiento de la pubalgia es, en la mayoría de los casos, conservador, de forma que el reposo, unas sesiones de fisioterapia orientadas a recuperar el tono y equilibrio muscular, y el uso de antiinflamatorios no esteroideos durante los primeros días resultan eficaces para aliviar los síntomas", ha detallado.

No obstante, "los casos leves suelen resolverse entre cinco y diez días, mientras que los más complejos pueden requerir hasta tres meses". Por lo general, explica el titular de la Unidad de Dolor: "Los programas de ejercicio terapéutico y readaptación progresiva son los más eficaces y ofrecen mejores resultados a medio plazo, especialmente en deportistas. La cirugía queda reservada para los casos más graves en los que ningún tratamiento conservador ha dado resultado. Una situación que es poco frecuente", ha sostenido Martínez.

En opinión del anestesiólogo de Policlínica Gipuzkoa, "la prevención desempeña un papel fundamental para reducir la incidencia de pubalgia. El fortalecimiento del core y la musculatura abdominal, junto con estiramientos adecuados y un calentamiento progresivo antes del ejercicio, son herramientas clave".

Martínez insiste en que "un tratamiento precoz es determinante, ya que la pubalgia, como cualquier patología dolorosa, puede cronificarse si no se aborda desde el inicio". A lo que añade Juan Martínez que "las alteraciones en el equilibrio muscular entre abdomen y aductores y la falta de control motor pélvico son factores que elevan el riesgo de desarrollar esta lesión".

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