Publicado 30/10/2021 07:59CET

Por qué la psoriasis y otras enfermedades de la piel empeoran con los meses fríos

Archivo - Mujer dándose crema en las manos.
Archivo - Mujer dándose crema en las manos. - BISERKA STOJANOVIC/ISTOCK - Archivo

   MADRID, 30 Oct. (EDIZIONES) -

   Llega el otoño, cambian nuestras rutinas, llega la vuelta al cole y al trabajo después de las vacaciones. Estamos estresados pero también hace más frío y tenemos menos tiempo de estar en la calle, de disfrutar de nuestro tiempo libre y de poder hacer cosas que nos gusten. Queramos o no, esto afecta a nuestra salud y, por supuesto, a nuestra piel, nuestro órgano más extenso.

   En una entrevista con Infosalus, la miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), la doctora Raquel Rivera, también jefa de sección de Dermatología en el Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, nos explica que el frío puede afectar a nuestra piel, y sobre todo debido a que pasamos más tiempo encerrados y al efecto que en ella producen las calefacciones; los ambientes cerrados, que son más secos, en definitiva, dice que hacen que la piel se deshidrate más.

   "La calefacción que usamos en otoño y en invierno puede secar más la piel y el frío afecta también a las personas con problemas vasculares, como el fenómeno de Raynaud, o con la aparición de sabañones, por ejemplo", sostiene la también profesora asociada de la Universidad Complutense de Madrid, y dermatóloga en el Hospital Quirónsalud de Pozuelo (Madrid).

   En concreto, cita que las patologías dermatológicas que suelen empeorar con las bajas temperaturas son la psoriasis, los eczemas, y en las personas con problemas circulatorios pueden ser frecuentes las patologías tipo el fenómeno de Raynaud.

   En el caso de la psoriasis, sobre la que hoy centramos este artículo de divulgación, la doctora Rivera señala que empeora en esta época del año porque surgen más brotes, más lesiones, desconociendo por qué el frío le afecta. "La psoriasis mejora con el sol y en el otoño y en el invierno vamos más tapados. En verano también en vacaciones vamos más tranquilos, pero después en otoño aumenta el estrés y esto sí sabemos que representa un factor agravante de psoriasis", remarca la dermatóloga.

   Es una enfermedad inflamatoria crónica, según prosigue, y que va en brotes, es decir, que no siempre presenta la misma actividad. Su expresión, según precisa, es fundamentalmente en la piel, si bien en ocasiones va más allá y puede afectar a las articulaciones y a otros órganos del cuerpo, dando lugar a problemas hepáticos o cardiovasculares relacionados con la psoriasis. "No solo es un problema estético como muchos lo ven, sino que es una enfermedad", advierte la miembro de la AEDV.

   Pero afortunadamente celebra que en la actualidad contamos con muchos tratamientos para controlarla, no curarla, al tiempo que destaca que la mayor parte de los casos de psoriasis son leves y de un manejo sencillo. "Aproximadamente, un tercio son casos moderados-graves y precisan un abordaje más allá de las cremas, de los tratamientos tópicos", aclara la especialista.

   Se trata de una enfermedad bastante frecuente en España que, según precisa la jefa de sección de Dermatología en el Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, padece en torno a un 2-3% de la población, indistintamente del sexo. Menciona que hay dos picos de incidencia, uno alrededor de los 20 años, y otro sobre los 50-60 años. "Es verdad que puede aparecer en cualquier momento, a los pocos meses de vida y en otras personas a los 80 años", sentencia la doctora Rivera.

MANTENER A RAYA LA PSORIASIS DURANTE LAS ÉPOCAS MÁS FRÍAS

   A la hora de controlar la psoriasis en estos meses más fríos del año, la dermatóloga recuerda que primero se debe cuidar la piel, y para ello la hidratación es fundamental, a base de cremas emolientes. Después, en caso de presentar lesiones, tratarlas y consultarlas siempre con el médico porque en función de la extensión de la enfermedad el tratamiento puede variar.

   "Lo importante a tener en cuenta es que hay remedio y no hay necesidad de que uno se aguante con su enfermedad. Hoy en día hay muchas opciones de tratamientos, en función del tipo de psoriasis, de la extensión de las comorbilidades", remarca la doctora Rivera.

   En última instancia, recuerda que existe predisposición genética en la psoriasis, de forma que si un familiar la padece sea frecuente en otros miembros de la familia. "La psoriasis puede aparecer en los niños. Para estos ya hay muchos tratamientos para tenerla controlada. Además, existen muchos trabajos en I+D en este campo, y se han desarrollado fármacos aprobados específicamente para niños y embarazadas con psoriasis. La psoriasis ahora no tiene que ser una limitación para tener hijos o realizar lactancia materna, hay muchos tratamientos que permiten tener la psoriasis controlada y gozar de una vida normal", concluye la especialista.