Archivo - Chica con problemas de salud mental. - ARTISTGNDPHOTOGRAPHY/ ISTOCK - Archivo
MADRID 3 Ago. (EUROPA PRESS) -
La psicóloga de Itersia Eva Rozalén ha advertido de que los adolescentes son uno de los grupos de población más afectados por las olas de calor en términos de salud emocional, pudiendo agravar o desencadenar síntomas de ansiedad y depresión, especialmente en aquellos con predisposición previa o en tratamiento con ciertos fármacos.
El Centro de Psicoterapia Itersia ha recopilado distintos estudios que señalan el efecto de las temperaturas extremas y el cambio climático en los jóvenes. Uno de ellos, publicado en 2025 en 'PLOS Mental Health', asegura que las visitas a Urgencias por trastorno depresivo mayor y conductas suicidas aumentan durante las olas de calor y los días inmediatamente posteriores entre los adolescentes con trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
Además, destaca que las iniciativas de salud pública deberían priorizar estrategias de adaptación destinadas a proteger a las poblaciones pediátricas vulnerables frente a los factores de estrés relacionados con el cambio climático e incluso que los centros educativos deberían implementar planes de actuación frente al calor que incluyan la vigilancia de la salud mental y conductual durante los episodios de calor extremo, prestando especial atención al alumnado TDAH.
Otra investigación publicada este año en 'Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry' evidencia cómo el calentamiento global agrava de forma directa la salud mental de los menores de 24 años. Mediante un análisis de 720.000 ingresos hospitalarios ocurridos entre 2001 y 2022, revela que las hospitalizaciones psiquiátricas graves se duplican cuando se dan temperaturas extremas.
"En muchas ocasiones estas urgencias médicas se asocian a problemas derivados del abuso de sustancias, una conducta recurrente en adolescentes y jóvenes para mitigar el malestar físico ambiental. El calor extremo reduce el autocontrol en los jóvenes, y aumenta la agresividad y la toma de decisiones peligrosas", ha detallado Rozalén.
EFECTO DE LOS INCENDIOS
Además de las altas temperaturas, desde el Centro de Psicoterapia Itersia también han alertado de las consecuencias del aumento de incendios forestales. Un trabajo publicado en 'EcoHealth' en 2023 recoge una mayor presencia de síntomas de depresión, ansiedad, estrés y trastorno de adaptación, así como un mayor consumo problemático de sustancias y niveles más elevados de malestar y preocupación relacionados con el cambio climático entre los participantes expuestos a los incendios en Australia.
Asimismo, este grupo presentó una menor resiliencia psicológica y percibió el cambio climático como una amenaza más cercana. "La exposición directa a incendios forestales no solo genera un trauma inmediato, sino que deja secuelas psicológicas a medio y largo plazo", ha señalado Eva Rozalén.
En este contexto, la psicóloga ha explicado que la ausencia de apoyo escolar durante las vacaciones, combinada con olas de calor y eventos climáticos extremos, puede deteriorar de forma significativa la salud mental de los adolescente, por lo que ha destacado la importancia de desarrollar planes específicos de protección durante los meses estivales, incluyendo estrategias de seguimiento de la salud mental, espacios de apoyo y recursos accesibles para mitigar el impacto del cambio climático en este colectivo.
CÓMO PROTEGER LA SALUD MENTAL DURANTE OLAS DE CALOR
Desde el Centro de Psicoterapia Itersia han detallado recomendaciones para ayudar a los adolescentes a afrontar mejor esta situación. En primer lugar, han aconsejado mantener rutinas diarias en lo que respecta a horarios de sueño, comidas y actividades, aunque no haya clases, ya que la falta de estructura aumenta la ansiedad y el desánimo.
Además, han sugerido que se limite el uso excesivo de redes sociales, especialmente si generan comparación o preocupación por la imagen corporal, y lleven a cabo técnicas sencillas de regulación emocional, como respiraciones profundas, 'mindfulness' o escribir cómo se sienten.
También puede ser útil mantener contacto regular con amigos o personas de confianza, aunque sea de forma virtual, y saber reconocer las señales de alerta, entre las que se incluyen irritabilidad extrema, cansancio persistente, pensamientos negativos intensos o deseos de autolesión, y pedir ayuda sin vergüenza.
Los psicólogos han recomendado buscar refugios climáticos, como pueden ser bibliotecas, centros juveniles o casas de familiares, para reducir el malestar físico y emocional, y evitar el consumo de alcohol y otras sustancias, ya que el calor reduce el autocontrol y puede empeorar la ansiedad y la impulsividad.