Archivo - Glioblastoma, cerebro metastasis - TONPOR KASA/ ISTOCK - Archivo
SANTIAGO DE COMPOSTELA, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -
Un equipo de investigación del Centro de Investigación en Medicina Molecular y Enfermedades Crónicas (CiMUS) de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), dirigido por la investigadora Yolanda Prezado, ha descubierto que la protonterapia con minihaces puede hacer más vulnerable al glioblastoma al tiempo que preserva mecanismos relacionados con la función neuronal en el cerebro sano.
Los resultados, obtenidos en modelos preclínicos de glioblastoma, muestran que esta modalidad de radioterapia desencadena respuestas biológicas diferentes en el tumor y en el tejido cerebral sano, según explica el grupo de investigación.
El estudio, publicado en una revista científica especializada en radioterapia oncológica, apunta a que la protonterapia con minihaces (pMBRT) induce en el tumor cambios metabólicos potencialmente asociados a una mayor sensibilidad a la radiación.
Al mismo tiempo, en el cerebro sano, esta técnica preserva proteínas relacionadas con las conexiones y la función neuronal que pueden verse afectadas tras una irradiación convencional.
"Una misma estrategia de irradiación parece inducir en el tumor cambios compatibles con una mayor vulnerabilidad a la radiación, mientras preserva mecanismos esenciales del cerebro no afectado", señala la investigadora Oportunius de la Axencia Galega de Innovación de la Xunta y responsable del estudio, Yolanda Prezado.
El equipo considera que esta doble respuesta puede ayudar a explicar los resultados prometedores que la pMBRT ha mostrado hasta ahora en modelos preclínicos de glioblastoma y refuerza su potencial para avanzar hacia estudios en pacientes.
Para analizar los mecanismos radiobiológicos de esta técnica, los investigadores realizaron un perfil proteómico no dirigido y compararon la protonterapia con minihaces con la terapia convencional de protones en un modelo ortotópico de glioblastoma en ratas.
La pMBRT es una modalidad de irradiación espacialmente fraccionada que pretende combinar las ventajas dosimétricas de la protonterapia con los efectos biológicos asociados al uso de minihaces.
Según el CiMUS, estudios previos en modelos animales han descrito efectos neuroprotectores a largo plazo tras la irradiación cerebral, mientras que trabajos recientes han aportado las primeras evidencias de viabilidad clínica de este concepto mediante el tratamiento de pacientes en Estados Unidos con minihaces de rayos X de baja energía.
Los investigadores sostienen que, en conjunto, los nuevos resultados respaldan el potencial de la pMBRT para sensibilizar los tumores a la radiación y, simultáneamente, reducir el daño sobre el tejido cerebral sano.
El glioblastoma es un tumor cerebral de rápido crecimiento y elevada agresividad para el que actualmente existen opciones terapéuticas limitadas. El principal reto de la radioterapia en estos pacientes es atacar el tumor minimizando al mismo tiempo el daño sobre las zonas no afectadas del cerebro.