Actualizado 02/06/2010 13:08 CET

Protegerse del sol e hidratarse correctamente, claves para evitar un golpe de calor

MURCIA, 2 Jun. (EUROPA PRESS) -

El jefe del Servicio de Urgencias de USP Hospital San Carlos de Murcia, Fulgencio Molina, ha advertido de que ante las condiciones meteorológicas extremas que está alcanzando la Región estos días, la mejor manera de evitar un posible golpe de calor es la prevención, y para ello hay que protegerse del sol, hidratarse correctamente y evitar exposición al sol en las horas centrales del día, según informaron fuentes del centro hospitalario en comunicado de prensa.

Un golpe de calor es un fallo multiorgánico producido por una elevación extrema de la temperatura corporal como consecuencia de un fallo en la termorregulación del cuerpo humano. Este fallo tiene su origen en el incremento de las temperaturas, que favorecen la aparición de esta patología.

Por ello, ha señalado que los principales síntomas de un golpe de calor son la deshidratación, la ausencia de sudoración y el cansancio. Si una persona reconoce estos síntomas estando en la calle, es más que posible que su cuerpo esté mandándole señales de alarma acerca de su estado de salud, para que pueda dirigirse a un hospital y evitar así un golpe de calor.

El impacto del golpe de calor es súbito y puede pillar desprevenidos, y en algunos enfermos se pueden dar síntomas relacionados con los mareos, cefalea, calambres musculares o debilidad, entre otros, que aparecen horas o minutos antes de la disminución del estado de conciencia.

"Todo ello es debido a diferentes alteraciones como las del sodio y el potasio, además de la respuesta fisiológica del organismo para disipar el calor. La temperatura corporal suele superar los 38,5° C, siendo el fracaso de los mecanismos de sudación clave para diferenciar esta enfermedad. La fiebre, la deshidratación, falta de sudoración y el cansancio, son claves para detectar que hay un golpe de calor", ha añadido el médico.

Otra de las consecuencias de dicha enfermedad es la disfunción del Sistema Nervioso Central, que puede llegar a alterar el estado de la conciencia. Incluso, si no se trata a tiempo, puede afectar al hígado, con lo que se aumentan las posibilidades de aparición de ictericia incluso a los tres días después de que el enfermo haya ingresado en un hospital.

Todos los años se asiste a casos muy severos en los que los pacientes no pudieron recibir la atención médica especializada y fallecieron. Por tanto, hay que "tomarse muy en serio el impacto de un golpe de calor y se debe estar muy atentos para vigilar a niños y ancianos, que son poblaciones específicas de riesgo para este tipo de trastorno", concluyó Molina.