Publicado 18/02/2020 14:15:58 +01:00CET

Protege tu vista en la montaña: la radiación puede ser hasta ocho veces más intensa en las pistas de esquí

Los expertos invitan a priorizar la protección de la vista en la práctica de deportes de invierno
Los expertos invitan a priorizar la protección de la vista en la práctica de deportes de invierno - COTTET

La radiación ultravioleta puede ser hasta ocho veces más intensa en las pistas de esquí

MADRID, 18 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los expertos invitan a priorizar la protección de la vista en la práctica de los deportes de nieve y montaña especialmente en la temporada invernal, ya que la radiación ultravioleta puede ser hasta ocho veces más intensa en las pistas de esquí y provocar problemas y patologías graves en los ojos.

La altitud puede convertirse en un enemigo de los ojos si no tomamos las medidas necesarias para protegerlos adecuadamente, y tener una buena visión es trascendental en la práctica deportiva. La mayoría de los deportes ponen a nuestro sistema visual al límite de sus capacidades y llevar la mejor protección es indispensable para la salud los ojos.

Las condiciones lumínicas, sobre todo en los deportes en exteriores como el esquí y el snowboard, hacen necesario el uso de filtros específicos, especialmente entre las 12 y las 16 horas, franja en la que se concentra la máxima radiación solar.

"Los días nublados son muy engañosos y hay que mantener la misma protección ocular, las nubes no nos protegen y dejan pasar el 90% de la radiación ultravioleta. El uso de gafas para la práctica de deportes de invierno es indispensable puesto que la radiación ultravioleta puede ser hasta ocho veces más intensa en las pistas de esquí y aumenta un 10% por cada 1.000 metros de altitud", afirmó el director óptico de Cottet Óptica, Fabio Delgado.

Cualquier gafa de sol no es válida para protegerse, pues lo más importante es que los cristales tengan filtros homologados que protejan frente a la radiación ultravioleta. Utilizar cristales no adecuados puede tener consecuencias peores que no utilizar gafas, ya que unos cristales oscuros que no filtren la radiación UV hacen que la pupila se dilate y entre más radiación al interior del ojo.

La exposición prolongada a las radiaciones ultravioletas puede producir lesiones de distinta índole desde molestias oculares, queratitis, conjuntivitis hasta lesiones de retina.

En este sentido, el vicepresidente de Cottet, Alex Cottet, empresa familiar fundada en 1902, apuntó que la incidencia de los rayos UVA en alta montaña y con nieve se multiplica por tres, por la altura, el sol y el reflejo de la nieve.

"Además, el reflejo de luz en la nieve llega mayoritariamente desde abajo y, por eso, es tan importante llevar gafas específicas para la nieve, que nos cubran adecuadamente los ojos para proteger la entrada de luz desde todos los ángulos", comentó.

GRADUAR LAS GAFAS DE ESQUÍ

La vista es el sentido más importante para practicar esquí o snowboard y la graduación de gafas de sol es lo idóneo para no limitarte y disfrutar al máximo sin sufrir contratiempos en los ojos.

Así diferentes marcas disponen de alternativas para los clientes que necesitan gafas graduadas para practicar deportes de nieve. Se pueden usar gafas de sol deportivas o máscaras tipo ventisca que se gradúan como cualquier otra gafa eligiendo el filtro que mejor se adapte a cada usuario.

El nivel de protección UV del 4 o que filtren como mínimo el 75% de la radiación ultravioleta son la mejor opción. Según el terreno en el que estemos se pueden escoger entre diferentes colores, pues nos ayudarán levemente a mejorar nuestra calidad de visión. Existen tecnologías o filtros especiales para las gafas que realzan los colores y contrastes y que permiten ver más detalles en la nieve, como son el LST de Evil Eye, el Pahantom de Bollé o el Prizm de Oakley, entre otros.

Para los aficionados al esquí no tan asiduos existe otra opción en el caso de considerar no graduarse la máscara. Se llama clip-in o sistema araña, una montura sin patillas que se introduce dentro de la máscara y se fija gracias a sus pequeñas patas.

Este sistema no es fijo, por lo que se puede utilizar en otras máscaras y, al ser una montura similar a la de las gafas de diario, puede corregir todos los defectos visuales y graduaciones.

Las lentillas también pueden usarse con gafas de sol y ventisca, aunque en este caso puede que se deban hidratar los ojos regularmente, ya que éstas los pueden resecar algo.

Los requisitos de las máscaras de esquí, según los expertos, es que deben ser lentes preferiblemente polarizadas y espejadas con un nivel de protección UV del 4 o que filtren como mínimo el 75% de la radiación ultravioleta; compatibles con el uso del casco; la graduación de las máscaras es la mejor opción y evitar llevar las gafas de uso diario debajo.

Asimismo, se ha de elegir modelos dotados de un sistema de ventilación y antivaho; las lentes intercambiables proporcionan máxima adaptabilidad según condiciones atmosféricas; el material policarbonato y anti rayado resistente a los impactos es el idóneo, y que sean envolventes y con apoyo de silicona en nariz y varillas para la mejor ajustabilidad.