¿Procrastinas? Así puedes evitarlo

Publicado 21/07/2019 7:59:56CET
Procastinar, mujer dejando pasar el tiempo en la oficina haciendo aviones de papel.
Procastinar, mujer dejando pasar el tiempo en la oficina haciendo aviones de papel.GETTY IMAGES / - Archivo

   MADRID, 21 Jul. (EDIZIONES) -

   Dejar para mañana lo que puede hacerse hoy o elegir una actividad placentera en vez hacer lo que hay que hacer son las máximas de la actitud de un procrastinador, alguien especialista en postergar lo importante hasta el infinito. Pero esta actitud tiene costes, y algunos de ellos están relacionados con la salud mental.

   “Procrastinar es dejar las cosas para mañana, que tengamos algo pendiente para hacer y no lo hagamos cuando deberíamos hacerlo”, especifica la directora de Haztúa Prosperidad Psicología Positiva, Nuria Codony, en una entrevista con Infosalus. No sólo se refiere al campo del trabajo y de los estudios: alguien puede postergar sin parar ordenar, ir al gimnasio o arreglar algo de casa que está estropeado. Son, efectivamente, “cosas que no nos gusta hacer, por lo que las vamos dejando”, según Codony, que también alude a los límites o fechas finales como rasgo de la actividad procrastinadora.

   La razón que se esconde detrás de la procrastinación es la pereza, matiza la experta. Además, las personas que lo hacen tienen “menos motivación, menos ganas y, sobre todo, son cosas que no nos gustan”, insiste Codony. Pero tampoco lo hace todo el mundo, aunque no puede aducirse ningún motivo que arroje luz sobre el porqué de la procrastinación en unos sí y otros no. “No lo hace todo el mundo y no hay nada que indique por qué una persona procrastina más que otra”, resume la experta.

   Por lo tanto, Codony descarta la personalidad como factor explicativo de la procrastinación. La experta alude más a la época en la que se encuentre la persona en cuestión. “No es tanto la personalidad, sino la época, el período vital en el que esté”, apunta. Por ejemplo, según la experta, un estudiante procrastinará más que un adulto. De hecho, “los estudiantes procrastinan mucho”, matiza, pero alguien con un trabajo no podrá hacerlo o, al menos, no tanto como un estudiante.

   Respecto a los posibles beneficios psicológicos que reporta esta actitud, la experta se muestra tajante: “Procrastinar no tiene ningún beneficio a nivel psicológico”. Al contrario, “es negativo” y “hace que aumente la ansiedad”, puntualiza Codony, que agrega que un enconamiento de la tarea en cuestión hace que la persona recuerde constantemente que debe hacer eso, aunque “nunca lo llevas a cabo y nunca lo haces”.

   Lo que explica la experta va en línea con un estudio realizado por investigadores de diversas entidades alemanas, publicado en la revista PLOS ONE, que comprobaba que una mayor tendencia a la procrastinación estaba relacionada con mayor estrés, más problemas de ansiedad y depresión y una mayor fatiga. Además los investigadores relacionaron la actitud de procrastinar con una menor satisfacción con varios aspectos de la vida, en especial con los que tienen que ver con el aspecto laboral y el salario. Otras variables, como no tener pareja o estar desempleado, también se aparecían relacionadas con el hecho de procrastinar.

CÓMO EVITARLO

   No todo está perdido. Hay algunas cosas que pueden llevarse a cabo con el fin de evitar la procrastinación. Nuria Codony aconseja, en primer lugar, que, si se quiere procrastinar, durante el tiempo en el que se esté haciendo no se reemplace la actividad ignorada con una más plancentera, sino que no se haga nada.

   “En el momento en el que estás procrastinando, quédate sin hacer nada. Eso beneficia en que como tú no estás haciendo nada, te convences de que tienes que hacer aquello que habías dejado”, especifica la experta. Codony también recomienda marcarse objetivos pequeños fácilmente asumibles y fáciles de acometer. “De escalón en escalón. Lo mejor es ir fijando pequeños objetivos”, concluye.

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