Problemas cognitivos y depresión: los problemas de un niño con esclerosis múltiple

Simposio Novartis sobre esclerosis múltiple pediátrica en la reunión de la SEN
NOVARTIS
Publicado 23/11/2018 14:55:08CET

MADRID, 23 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los niños que padecen esclerosis múltiple pueden sufrir problemas cognitivos, lo que puede repercutir en su estilo de vida con depresiones y dificultad de adherencia al tratamiento, ha destacado la miembro del Hospital Universitario Cruces de Barakaldo, la doctora Mar Mendibe Bilbao, durante un simposio organizado por Novartis en la LXX Reunión Anual de la Sociedad Española de Neurología dedicado al paciente joven con la enfermedad.

"Hay que tener en cuenta que en esta etapa de la vida el cerebro es más inmaduro, no se ha desarrollado, y el sistema inmunológico responde de otra manera", ha indicado la experta, que también ha incidido en el retraso diagnóstico de la patología en esta población en comparación con la adulta, "en los que el diagnóstico se ha anticipado bastante en los últimos años".

De los 2,3 millones de personas que padecen la enfermedad en todo el mundo, se estima que entre el 3 y el 10 por ciento son niños y adolescentes, con especial frecuencia entre los 10 y los 17 años. En este sentido, también destaca el hecho de que la patología es más activa en estos tramos y os pacientes presentan dos o tres veces más brotes que en los pacientes adultos.

Por otra parte, en el 98 por ciento de los casos de la enfermedad en niños y adolescentes, ésta se presenta en su variante remitente-recurrente, caracterizada por ataques con empeoramiento de síntomas, seguidos de períodos de remisión en los que los pacientes se pueden recuperar parcial o completamente.

El efecto negativo de las recaídas en el sistema motor, la memoria y el razonamiento impiden a los pacientes disfrutar de su infancia y adolescencia al máximo y les causa sentimientos de aislamiento y ansiedad.

No obstante, desde el punto de vista de la Nueropediatría, "en el niño hemos pasado de una situación de desconocimiento por gran parte de los profesionales a tener plena consciencia de la enfermedad, así como un mayor conocimiento sobre la misma", ha explicado el miembro del Hospital Universitario Central de Asturias, en Oviedo, el doctor Ignacio Málaga Diéguez.

"Igualmente, hemos pasado de disponer un arsenal diagnóstico y terapéutico muy limitado a utilizar unas técnicas de imagen y un abanico de fármacos cada vez más versátil, seguro y efectivo", ha añadido el experto.

El doctor Málaga ha valorado que cada vez es "un poco menos difícil controlar la enfermedad", y ha considerado "imprescindible" individualizar el manejo al máximo. "Hemos enfocado el seguimiento del paciente en el manejo de las posibles secuelas y la sintomatología acompañante, o lo que es lo mismo, los síntomas que no implican actividad de la enfermedad pero que empeoran la calidad de vida del niño", ha puntualizado.

"Cada paciente puede presentar unas características, como la edad, forma de manifestación o grado de actividad y una combinación de síntomas, ya sean fatiga o problemas cognitivos, particular, por lo que es imprescindible adaptar el manejo de forma individualizada", ha concluido.

ENSAYOS CLÍNICOS PEDIÁTRICOS

Por su parte, la miemrbo del Centre d'Esclerosi Múltiple de Catalunya, la doctora Mar Tintoré Subirana, ha considerado que deben hacerse "ensayos clínicos en niños, porque necesitamos estos datos para encontrar nuevas opciones o el mejor tratamiento para cada uno".

"Otras líneas de investigación van a ir hacia el estudio de los factores pronósticos de la esclerosis múltiple para anticiparnos a la llegada de brotes y discapacidad en el niño, así como hacia la investigación de determinados biomarcadores que nos ayudarán a definir qué pacientes van a tener un desarrollo de la enfermedad más agresivo para actuar con tiempo", ha añadido.

En este sentido, durante el simposio también se ha profundizado en los resultados del ensayo 'Paradigms' de fingolimod, una terapia oral modificadora de la enfermedad con una "elevada" eficacia para el control de su actividad. Es el primero controlado y aleatorizado específicamente diseñado para niños y adolescentes entre 10 y 17 años con esclerosis múltiple recurrente-remitente.

La doctora Tintoré ha indicado que el ensayo "ha marcado un antes y un después" en el manejo del paciente pediátrico de esclerosis múltiple porque "hasta hace muy pocas semanas, en la esclerosis múltiple del niño no teníamos ningún tratamiento que hubiese sido realmente avalado por un ensayo clínico"

"Nos basábamos en la extrapolación de los datos que teníamos de adultos o en pequeñas series de pacientes que habían sido tratados con lo que solemos utilizar en adultos, dado que es una población poco frecuente y que se considera especialmente vulnerable", ha agregado.

"La esclerosis múltiple en el niño es especialmente agresiva y activa, y un porcentaje alto, a pesar de utilizar tratamientos, no se controla", ha enfatizado.

Contador