Primeras evidencias de que la grasa se acumula en los pulmones de las personas con sobrepeso y obesidad

Publicado 18/10/2019 7:29:44CET
Pulmones, radiografía
Pulmones, radiografía - FLICKR/PULMONARY PATHOLOGY/CC BY-SA 2.0 - Archivo

   MADRID, 18 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Los investigadores han demostrado por primera vez que el tejido graso se acumula en las paredes de las vías respiratorias, particularmente en personas con sobrepeso u obesidad, según un estudio publicado en el 'European Respiratory Journal'.

   Los científicos ya saben que las personas con sobrepeso u obesidad tienen más probabilidades de sufrir sibilancias y asma, pero las razones de esto no se han explicado por completo. El nuevo estudio sugiere que este tejido graso altera la estructura de las vías respiratorias de las personas y esto podría ser una de las razones del aumento del riesgo de asma.

   El autor del estudio es John Elliot, un oficial de investigación senior en el Hospital Sir Charles Gairdner en Perth (Australia Occidental). "Nuestro equipo de investigación estudia la estructura de las vías respiratorias dentro de nuestros pulmones y cómo se alteran en personas con enfermedades respiratorias --ha explicado--. Al observar muestras de pulmón, vimos tejido graso que se había acumulado en las paredes de las vías respiratorias. Queríamos ver si esta acumulación se correlacionaba con el peso corporal".

   Los investigadores examinaron muestras de pulmón post mortem que habían sido donadas para investigación y almacenadas en el Biobanco de tejidos Airway. Estudiaron muestras de 52 personas, incluidas 15 que no habían reportado asma, 21 que tenían asma pero murieron por otras causas y 16 que murieron de asma.

   Utilizando tintes para ayudar a visualizar las estructuras de 1.373 vías aéreas bajo un microscopio, identificaron y cuantificaron cualquier tejido graso presente. Compararon estos datos con el índice de masa corporal (IMC) de cada persona.

   Por primera vez, el estudio mostró que el tejido graso se acumula en las paredes de las vías respiratorias. El análisis reveló que la cantidad de grasa presente aumenta en línea con el aumento del IMC. La investigación también sugiere que este aumento de grasa altera la estructura normal de las vías respiratorias y provoca inflamación en los pulmones.

   El coautor, el doctor Peter Noble, profesor asociado de la Universidad de Australia Occidental explica que "tener sobrepeso u obesidad ya se ha relacionado con tener asma o tener peores síntomas de asma. Los investigadores han sugerido que el vínculo podría explicarse por el presión directa del exceso de peso en los pulmones o por un aumento general de la inflamación creada por el exceso de peso".

   "Este estudio sugiere que también está en juego otro mecanismo. Hemos encontrado que el exceso de grasa se acumula en las paredes de las vías respiratorias donde ocupa espacio y parece aumentar la inflamación dentro de los pulmones --añade--. Creemos que esto está causando un engrosamiento de las vías respiratorias que limita el flujo de aire dentro y fuera de los pulmones, y eso podría explicar al menos en parte un aumento en los síntomas de asma".

   El equipo está buscando nuevas formas de estudiar y medir el tejido graso en los pulmones. Quieren confirmar la relación con la enfermedad respiratoria y averiguar si el efecto puede revertirse con la terapia de pérdida de peso.

   El profesor Thierry Troosters, presidente de la European Respiratory Society, que no participó en el estudio, destaca que "este es un hallazgo importante sobre la relación entre el peso corporal y las enfermedades respiratorias porque muestra cómo el sobrepeso o la obesidad podrían empeorar los síntomas para las personas con asma. Esto va más allá de la simple observación de que los pacientes con obesidad necesitan respirar más con actividad y ejercicio, lo que aumenta su carga respiratoria. La observación apunta a los verdaderos cambios en las vías respiratorias que están asociados con la obesidad".

   "Necesitamos investigar este hallazgo con más detalle y particularmente si este fenómeno puede revertirse con la pérdida de peso. Mientras tanto, debemos apoyar a los pacientes con asma para ayudarlos a alcanzar o mantener un peso saludable", concluye.

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