Publicado 23/11/2020 08:37CET

El priapismo o erección prolongada y sin deseo sexual, una emergencia urológica

EL PRIAPISMO O ERECCIÓN PROLONGADA Y SIN DESEO SEXUAL, UNA EMERGENCIA UROLÓGICA.
EL PRIAPISMO O ERECCIÓN PROLONGADA Y SIN DESEO SEXUAL, UNA EMERGENCIA UROLÓGICA. - NENAD CAVOSKI/GETTY - Archivo

   MADRID, 23 Nov. (EDIZIONES) -

   El priapismo es la erección prolongada durante más de 4 horas, que se mantiene sin un deseo sexual presente. Es una emergencia urológica ya que en la mayoría de los casos requiere de un tratamiento urgente para evitar complicaciones irreversibles, principalmente la disfunción eréctil.

   Así lo asegura en una entrevista con Infosalus, el doctor Juan Ignacio Martínez-Salamanca, miembro de la Asociación Española de Urología (AEU), quien precisa que existen 2 tipos de priapismo:

   1.- Priapismo isquémico o de bajo flujo, que supone casi el 95% de los casos.

   2.- Priapismo no isquémico o de alto flujo, mucho menos frecuente.

   Según explica el especialista, la erección normal aparece cuando tras un estímulo, normalmente el deseo sexual, la sangre venosa se acumula a nivel del pene en unas estructuras cilíndricas llamadas 'cuerpos cavernosos', produciendo la turgencia del pene. "Cuando el estímulo desaparece, la sangre recircula y se pierde la erección", apostilla.

   Así, señala que el priapismo isquémico surge cuando esa sangre venosa no es capaz de ser evacuada de los cuerpos cavernosos. "La sangre acumulada es perjudicial para las estructuras del pene, produce un dolor intenso y requiere de un tratamiento rápido para evacuar la sangre y disminuir la erección", agrega el también especialista de LYX Instituto de Urología en Madrid.

   Las causas de este tipo de priapismo son múltiples, según asegura, aunque en la mayor parte de los casos dice que se desconoce su origen: "Entre las causas identificadas, se encuentran el abuso del alcohol y drogas (especialmente la cocaína), algunos fármacos y enfermedades sanguíneas como la drepanocitosis, la anemia falciforme o la leucemia".

   Además, advierte de que, pese a lo que se pueda pensar, los fármacos orales para el tratamiento de la disfunción eréctil no suelen producir esta enfermedad, y solo el 1% de las inyecciones intracavernosas de sustancias para favorecer la erección cursan con esta complicación.

   En cambio, indica que en el segundo tipo de priapismo, en el menos frecuente y de alto flujo, el problema es una comunicación anormal entre la sangre arterial y la venosa a nivel de los cuerpos cavernosos.

   "Esto hace que se bombee sangre a un ritmo elevado a los cuerpos cavernosos, causando de manera secundaria una erección, que a diferencia del priapismo isquémico (el más frecuente), no suele ser completa ni dolorosa, y habitualmente no requiere de un tratamiento urgente. La comunicación entre la sangre arterial y la venosa suele ser secundaria a traumatismos genitales o tras distintas cirugías sobre el pene", señala el urólogo.

ES UNA PATOLOGÍA POCO FRECUENTE

   El también coordinador nacional del Grupo Uro-Andrológico de la Asociación Española de Urología destaca, eso sí, que el priapismo "por suerte" es una entidad poco habitual; sin embargo precisa que hay un grupo de pacientes en los que es especialmente frecuente, y son aquellos que padecen anemia falciforme (o drepanocitosis, una alteración hereditaria en la formación de los glóbulos rojos sanguíneos), siendo su probabilidad de presentar un episodio de priapismo a lo largo de su vida del 29-42%.

   En cuanto al tratamiento, el experto de LYX Instituto de Urología explica que éste dependerá del tipo de priapismo que se esté tratando. En el priapismo de alto flujo (el menos frecuente), el tratamiento urgente suele basarse en la observación y en el control del dolor. "La solución definitiva pasará por corregir la comunicación entre la sangre venosa y arterial. En este tipo de priapismo la función eréctil se conserva en aproximadamente el 80% de los casos", añade.

   Mientras, en el tratamiento del priapismo isquémico, la primera medida consiste en evacuar la sangre acumulada de los cuerpos cavernosos, mediante la punción directa de uno de ellos. "Si a pesar de ello no se consigue controlar la erección, el siguiente paso consiste en inyectar sustancias que favorecen la disminución de la erección y en último lugar la cirugía. Existen varias técnicas quirúrgicas que permiten generar un circuito alternativo para la recirculación sanguínea y corregir la erección", apunta el urólogo.

   El pronóstico del priapismo y el éxito de estos tratamientos viene determinado por el tiempo de evolución de la patología. A juicio del doctor Martínez-Salamanca, es importante tratarlo en las primeras 24-36 horas desde su aparición.

   "Transcurridas 72 horas desde el inicio del cuadro, la tasa de disfunción eréctil es del 100%. En algunos casos seleccionados se puede incluso colocar una prótesis de pene de manera urgente si el priapismo se encuentra muy evolucionado y no se corrige con las distintas técnicas quirúrgicas", añade el miembro de la Asociación Española de Urología.

   Al tratarse de una urgencia urológica, el experto remarca que si se presenta una erección prolongada en el tiempo de más de 4 horas, y que es dolorosa y persiste sin un estímulo sexual, el paciente deberá acudir a Urgencias para ser valorado por un urólogo inmediatamente.