Archivo - Niño en la playa. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / MARKO POPLASEN
MADRID 6 Abr. (EUROPA PRESS) -
Pasar al menos 7 horas a la semana al aire libre disminuye en un 50 por ciento el riesgo de desarrollar miopía entre pacientes infantiles, según un estudio realizado por el Departamento de Oftalmología de la Clínica Universidad de Navarra.
Esta investigación, en la que han participado 2.262 escolares de la Comunidad de Madrid, en colaboración con la Asociación de Miopía Magna con Retinopatías de España (AMIRES), ha demostrado que, entre los factores de riesgo ambientales, la reducción de la actividad al aire libre se ha asociado "sistemáticamente" con una mayor incidencia de miopía.
El investigador del Laboratorio de Oftalmología Experimental de la CUN, Sergio Recalde, frente a la creciente prevalencia mundial de la miopía infantil, ha asegurado que el 18 por ciento de los participantes del estudio que pasaron más tiempo en lugares interiores tenían miopía.
"El porcentaje de los que han estado más expuestos al sol ha sido del 9 por ciento, por lo que podemos concluir que pasar más horas al aire libre se asocia con una reducción del 50 por ciento del riesgo de sufrir esta enfermedad", ha destacado.
AUTOFLUORESCENCIA CONJUNTIVAL ULTRAVIOLETA
En el estudio, los niños se sometieron a un examen oftalmológico para medir el error refractivo y cumplimentaron un cuestionario sobre antecedentes familiares y hábitos de vida. Asimismo, a una submuestra de 1.129 participantes se le realizó una medición de la autofluorescencia conjuntival ultravioleta (CUVAF, por sus siglas en inglés).
En este sentido, la huella solar de la superficie ocular sirve para determinar el tiempo de exposición al sol, que es un biomarcador "objetivo, rápido, no invasivo y útil" para estimar la incidencia de la luz exterior en la infancia y, por lo tanto, es una herramienta "fiable" para contextos de prevención ocular.
Por su parte, la especialista en Oftalmología de la CUN, Miriam de la Puente, ha detallado que este biomarcador se asocia "inversamente a la miopía", por lo que cuanto mayor sea esta huella, menor es el riesgo de padecer la enfermedad.
"El CUVAF nos puede ayudar a identificar el riesgo de desarrollar este problema de la vista en programas de cribado y a monitorizar si se cumplen las recomendaciones preventivas", ha asegurado.
Asimismo, resultados preliminares de otros estudios que han sido publicados como trabajos de fin de grado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra han corroborado que el CUVAF es un biomarcador que se puede relacionar con el estilo de vida de las personas, más allá de la miopía.
"Hemos detectado que hay personas con un CUVAF mayor que tienen menos índice de grasa y mejores valores en aspectos como las horas de sueño o la capacidad de memoria. Esto reafirma que toda la población debería apostar por las actividades al aire libre como prevención frente a diferentes enfermedades", ha concluido.