Publicado 09/02/2021 12:54CET

La presencia de ideación suicida en pacientes con un episodio psicótico es un fenómeno heterogéneo

Grupo del CIBERSAM coordinado por Miquel Bernardo
Grupo del CIBERSAM coordinado por Miquel Bernardo - ISCIII

MADRID, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -

La presencia de ideación suicida en pacientes con un episodio psicótico es un fenómeno heterogéneo y que cada una las distintas trayectorias de ideación suicida observadas parecen asociarse a factores clínicos y sociodemográficos distintos, lo que indicaría que requieren abordajes preventivos y terapéuticos distintos, según han observado investigadores del Hospital Clínic-IDIBAPS y del CIBERSAM en un estudio publicado en la revista 'Acta Psychiatrica Scandinavica'.

Este estudio se realizó en el marco del proyecto 'Interacción genotipo-fenotipo y ambiente. Aplicación a un modelo predictivo en primeros episodios psicóticos', y examinó una cohorte de 334 pacientes con un primer episodio psicótico con seguimiento a dos años. En el estudio también han participado otros 14 grupos del CIBERSAM.

"Se sabe que las personas que padecen un trastorno mental severo presentan un mayor riesgo de realizar una tentativa suicida o de morir por suicidio y que el período inmediatamente posterior a un debut psicótico puede ser un periodo de especial vulnerabilidad. Sin embargo, el riesgo de presentar ideación suicida no es el mismo para todos los pacientes con un primer episodio psicótico (PEP), como tampoco lo es la evolución de esta ideación suicida. Por ello, es importante identificar qué trayectorias de ideación suicida pueden presentar los pacientes tras un PEP y qué factores de riesgo se asocian con cada una de las trayectorias", ha explicado la primera firmante del estudio, Estela Salagre.

Mediante el uso de novedosas técnicas modelaje estadístico que permiten identificar subgrupos homogéneos, en este caso, en cuanto a la evolución de la ideación suicida, dentro de una población heterogénea más grande, el estudio identificó tres trayectorias distintas de ideación suicida. De hecho, se observó que la mayoría de pacientes no presentaron ideación suicida significativa durante los dos años de seguimiento, pero también se identificó un segundo grupo que presentó ideación suicida marcada en el debut del episodio psicótico, con mejoría durante el seguimiento, y un tercer grupo, minoritario, que presentó un discreto empeoramiento de la ideación suicida durante el seguimiento.

"Después de explorar predictores de trayectorias y comparar la evolución de las características clínicas y funcionales entre los individuos en cada una de las trayectorias identificadas, los hallazgos del estudio sugieren dos perfiles diferenciales de pacientes con PEP que presentan ideación suicida: un grupo donde la presencia y gravedad de la ideación suicida parece estar estrechamente relacionada con la gravedad de los síntomas depresivos, y otro grupo donde la aparición de pensamientos suicidas parece mediada por una multiplicidad de factores, como la persistencia de síntomas depresivos leves, las dificultades en el funcionamiento psicosocial, o una peor adaptación psicosocial premórbida", ha comentado el coordinador del proyecto 'PEPs', Miquel Bernardo.

Este último grupo, además, se caracterizaba por una mayor edad en el momento del debut psicótico y una duración de la psicosis no tratada más larga. "Si bien nuestros resultados deben interpretarse teniendo en cuenta las limitaciones de un estudio de cohortes, de confirmarse en futuros estudios nuestros hallazgos tendrían importantes implicaciones para diseñar estrategias preventivas y terapéuticas más personalizadas, ya que estos dos perfiles de pacientes requerirían diferentes enfoques terapéuticos", ha detallado el director científico del CIBERSAM, Eduard Vieta.

El primer perfil, prosigue, podría beneficiarse de un tratamiento enfocado a resolver y prevenir los síntomas depresivos, mientras que el segundo grupo probablemente se beneficiaría de un enfoque más integrador, donde se incluyan terapias centradas en el manejo de la ideación suicida y de los síntomas depresivos leves y terapias de rehabilitación funcional. "Además, este subgrupo también podría beneficiarse de terapias psicofarmacológicas con evidencia de efectos antisuicidas específicos, como el litio o la clozapina", ha zanjado.