La prematuridad es la principal causa de muerte infantil en el primer mes de vida

Actualizado 07/10/2011 18:55:08 CET
Terapia musical en bebés
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MADRID, 7 Oct. (EUROPA PRESS) -

Los recién nacidos prematuros tienen una probabilidad 180 veces superior de morir que el feto a término. El 69 por ciento de las muertes en el primer mes de vida se producen en neonatos prematuros, lo cual supone una crisis familiar que se acompaña con frecuencia de cuadros de ansiedad, frustración, comportamiento obsesivo-compulsivo, dificultad para concentrarse y tomar decisiones, miedo, ambivalencia y estrés.

Más de 200 expertos en Obstetricia de toda España están reunidos estos días en Málaga en el V Simposio de Obstetricia, auspiciado por Ferring y avalado por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), para hablar sobre la prematuridad.

La principal consecuencia socio-sanitaria de la prematuridad es la elevada morbimortalidad que conlleva. De hecho, en este grupo de nacidos se concentra el 68 por ciento de toda la mortalidad fetal, el 70 por ciento de la mortalidad neonatal precoz y en conjunto, el 69 por ciento de la mortalidad perinatal.

"A pesar de estas elevadas tasas de mortalidad perinatal, la supervivencia de los pretérminos ha mejorado de forma sustancial en los últimos años. Gracias a la mejor atención prenatal, el empleo cada vez más generalizado de los corticoides antenatales, la atención individualizada durante el parto, la mejoría en las técnicas de reanimación postnatal y la administración de surfactante bien como profilaxis o bien como tratamiento de la enfermedad de la membrana hialina", ha asegurado el doctor Luis Cabero, Catedrático y Jefe de Servicio de Obstetricia y Ginecología del Vall d'Hebrón de Barcelona y Director del Comité de Educación, Entrenamiento y Capacitación de la Federación de Ginecología y Obstetricia (FIGO) y uno de los ponentes del Simposio.

Es importante, por ello, recurrir a la tocolosis (inhibición de las contracciones uterinas), pues el retraso del parto puede disminuir la tasa de morbilidad a largo plazo ya que facilita la madurez de los órganos y sistemas en proceso de desarrollo al dilatarse el tiempo para que sean efectivos los beneficios derivados de la administración de glucocorticoides antes del parto, y permitir el traslado 'in útero' a una unidad de cuidados intensivos neonatales.

La tocolosis también permite disminuir la morbimortalidad perinatal asociada con la prematuridad, pues, según los expertos, toda acción encaminada a evitarla o a retrasar el nacimiento ha de ser usada.

La situación de nuestro país es "alentadora" ya que "las tasas de morbimortalidad materna y fetal en España ocupan un lugar privilegiado tras Inglaterra y Alemania", ha destacado el doctor Josep M. Lailla, presidente de la SEGO, catedrático de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Barcelona y jefe de servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital de Sant Joan de Déu.

La principal causa, actualmente, de mortalidad infantil son los nacimientos prematuros, que han aumentado en los últimos años, como así han crecido las rehospitalizaciones derivadas de importantes problemas de salud: desórdenes del neurodesarrollo, parálisis cerebral, problemas auditivos y oculares, procesos agudos respiratorios y trastornos del aprendizaje, directamente relacionadas con el peso al nacimiento.

Según un informe del U.S. Department of Health and Human Services, de 1998, se calcula que en el mundo occidental el coste de la estancia hospitalaria de un recién nacido a término sano es de 900 euros mientras que un prematuro con problemas mayores cuesta 24.776 euros y un prematuro extremo 90.975 euros.

El coste económico asociado al bajo peso continúa a lo largo de la infancia por el cuidado de salud y las necesidades mayores de educación especial, pues más del 50 por ciento de los niños entre 6 y 15 años nacidos prematuros siguen programas de educación especial y su coste es de 2,3 veces mayor que el de un alumno normal del mismo curso.

Ante una paciente con amenaza de parto pretérmino "lo esencial es realizar un buen diagnóstico. Las pacientes precisan maduración fetal con corticoesteroides y traslado del feto 'in útero' al centro con la unidad neonatal. Para conseguir estos dos objetivos si se precisa se pueden administrar tocolíticos, siempre y cuando no estén contraindicados", ha informado el doctor Carlos Larrañaga, especialista de Área del Hospital Virgen del Camino, Pamplona, y ponente del Simposio.

Internacionalmente se han definido de forma arbitraria distintas edades gestacionales que se correlacionan con el pronóstico de morbimortalidad del recién nacido. Se llama 'pretérmino tardío' al que acontece cumplidas las 34 semanas de gestación y antes de la 37; 'muy pretérmino' entre las 26 y 32 semanas, y 'extremadamente pretérmino' por debajo de la semana 26 de gestación.

No obstante, la mayoría de los organismos internacionales siguen guiándose más por el peso al nacimiento que por la edad gestacional, ya que el peso es un dato que se objetiva con mayor facilidad. Así se habla de recién nacido de bajo peso cuando éste es inferior a 2.500 gramos; de muy bajo peso cuando no supera 1.500 gramos, y de extremadamente bajo peso cuando el límite es 1.000 gramos.