Cómo practicar la gratitud: un megaestudio descubre qué ejercicio tiene más efecto

Evaluaron los efectos de 6 breves intervenciones de gratitud en 10.696 participantes de 34 países culturalmente diversos

Archivo - Mujer madura escribiendo en un diario de gratitud.
Archivo - Mujer madura escribiendo en un diario de gratitud. - POCKETLIGHT/ ISTOCK - Archivo
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Publicado: miércoles, 12 agosto 2026 8:20

   MADRID, 12 Ago. (EUROPA PRESS) -

   Un equipo internacional de 36 investigadores ha analizado qué prácticas de gratitud tienen mayor efecto y hasta qué punto sus resultados dependen del contexto cultural. El estudio, coordinado por Nicholas Coles, de la Universidad de Florida, reunió a 10.696 participantes de 34 países y comparó seis intervenciones breves destinadas a fomentar la gratitud con tres tareas de control.

   Entre los autores figuran el psicólogo experimental Michael McCullough, de la Universidad de California en San Diego, y los investigadores brasileños Paulo Sérgio Boggio, de la Universidad Presbiteriana Mackenzie, y Beatriz Bezerra de Souza.

   El trabajo, publicado en la revista científica 'PNAS', muestra que las distintas formas de practicar la gratitud no producen exactamente el mismo efecto. La intervención que obtuvo mejores resultados consistió en escribir y enviar un mensaje a una persona hacia la que se siente agradecimiento. En cambio, elaborar una lista de cinco cosas por las que uno está agradecido, una de las prácticas más populares, fue la que mostró el menor impacto de las seis evaluadas.

EL MENSAJE SUPERA A LA LISTA

   Los participantes realizaron una de las seis intervenciones de gratitud o una de las tres tareas de control a través de una herramienta en línea.

   Además de escribir y enviar un mensaje de agradecimiento, los investigadores probaron otras prácticas: escribir una carta de agradecimiento sin enviarla; reflexionar sobre lo que una persona ha recibido y dado durante la semana anterior mediante la práctica Naikan; recordar cinco cosas positivas ocurridas el día anterior e imaginar cómo sería la vida sin ellas; y redactar una carta de agradecimiento a Dios, una entidad espiritual o un poder superior.

   Las seis intervenciones de gratitud tuvieron un efecto mayor que las tres condiciones de control, que consistieron en responder un cuestionario, escribir de forma general sobre un episodio pasado o describir acontecimientos recientes que resultaran interesantes.

MÁS BIENESTAR Y RECIPROCIDAD

   Las prácticas de gratitud produjeron mejoras inmediatas en distintos estados psicológicos relacionados con el bienestar. Los investigadores observaron aumentos del afecto positivo, el optimismo, la satisfacción con la vida y los sentimientos de reciprocidad social.

   También registraron una reducción del afecto negativo y de la envidia. La intervención que implicaba enviar un mensaje de agradecimiento fue la que obtuvo el mayor efecto, lo que apunta a la importancia de la dimensión social de esta emoción.

   "Para que una intervención sea más efectiva debe ir más allá de simplemente pensar en algo bueno", señala Paulo Sérgio Boggio. Según el investigador, la gratitud tiene un fuerte componente social y puede contribuir a reforzar los vínculos entre las personas y favorecer comportamientos de ayuda y reciprocidad.

EL EFECTO CAMBIA SEGÚN EL PAÍS

   Los resultados tampoco fueron iguales en todos los países. México fue el país donde las intervenciones tuvieron un mayor impacto, mientras que en Noruega produjeron casi ningún efecto. Brasil se situó en una posición intermedia. De hecho, la variación observada entre países fue mayor que la diferencia registrada entre las distintas prácticas de gratitud.

   Los investigadores relacionaron parte de estas diferencias con características culturales como la rigidez o flexibilidad de las normas sociales, la distancia al poder y el grado de religiosidad de la población.

   A pesar de las diferencias culturales, algunos efectos fueron más consistentes que otros. El aumento de los sentimientos positivos, por ejemplo, apareció de forma casi universal entre los participantes.

LA GRATITUD COMO EMOCIÓN SOCIAL

   Los resultados también aportan información sobre la dimensión social de la gratitud. Según Boggio, sentirse agradecido puede aumentar la probabilidad de ayudar a otras personas, incluso cuando quien recibe esa ayuda no es necesariamente la persona que originó el sentimiento de gratitud.

    El investigador señala que la reciprocidad puede tener además una doble dimensión: una persona puede sentirse bien al recibir algo que agradece y, al mismo tiempo, experimentar la sensación de estar en deuda y querer devolver el favor.

    Los investigadores pretenden ahora comprender mejor por qué las intervenciones tuvieron respuestas tan diferentes entre países y si las estrategias para fomentar la gratitud deberían adaptarse a las normas sociales y culturales de cada población.

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