Podólogos advierten de las diez lesiones de los pies que se disparan en primavera: del dolor de talón a uñas encarnadas

Archivo - Un podólogo poniendo siliconas
Archivo - Un podólogo poniendo siliconas - COLEGIO DE PODOLOGÍA DE LA COMUNITAT VALENCIANA
Infosalus
Publicado: miércoles, 10 junio 2026 12:27

VALÈNCIA 10 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) ha alertado, en un comunicado, de que con la llegada de la primavera y el aumento de las temperaturas, los pies se convierten en una de las partes del cuerpo que más cambios experimentan y disparan diez lesiones, desde el dolor de talón a uñas encarnadas.

Así, el abandono del calzado cerrado, el uso de sandalias, el incremento de la actividad física al aire libre y una mayor exposición al calor provocan "un aumento significativo" de determinadas patologías podológicas. Por ello, el Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) ha recordado que la prevención es "clave" para evitar lesiones y molestias durante los cambios de estación.

"Un podólogo no sólo trata el dolor, sino que ayuda a mantener la salud integral del pie mediante el diagnóstico precoz, la prevención y tratamientos personalizados", ha enfatizado Jorge Escoto, podólogo y miembro de la junta directiva del ICOPCV.

Las diez patologías más frecuentes en primavera son fascitis plantar por el cambio de calzado, que afecta aproximadamente entre el 4% y el 10% de la población general y representa hasta el 15% de las consultas relacionadas con dolor en el pie. La solución pasa por la realización de un estudio biomecánico de la pisada, la utilización de plantillas personalizadas, la elección de un calzado adecuado y la aplicación de tratamientos antiinflamatorios y programas de estiramiento.

Asimismo, aparecen sobrecargas musculares y tendinitis entre el 6% y el 18% de las personas físicamente activas porque el pie trabaja más cuando se utilizan sandalias, chanclas o calzado sin sujeción adecuada. Por ello, es conveniente realizar una valoración muscular y articular, ejercicios específicos de fortalecimiento y una transición progresiva hacia el calzado de verano.

Para las rozaduras y ampollas, que se estima que afectan a más del 30% de las personas, se aconseja la cura profesional de las lesiones, el uso de apósitos específicos y la prevención de futuras callosidades mediante la elección de materiales y hormas adecuadas. En casos de metatarsalgias --la presión excesiva sobre la parte delantera del pie provoca dolor y sensación de quemazón al caminarque afecta hasta un 30% de los adultos-- el estudio de cargas plantares y la utilización de soportes y plantillas de descarga son fundamentales para aliviar los síntomas y prevenir deformidades asociadas.

Por su parte, para juanetes y dedos en garra el tratamiento conservador incluye ortesis de silicona personalizadas, plantillas correctoras o compensadoras y recomendaciones de calzado terapéutico y cuando estas medidas no son suficientes puede ser necesario recurrir a la cirugía.

Además, el uso continuado de esmaltes permanentes y determinados productos cosméticos puede debilitar la uña y ocultar infecciones o patologías subyacentes hasta en un 30% de las usuarias. El podólogo puede diagnosticar precozmente estas alteraciones, tratar las uñas dañadas y establecer pautas seguras para el cuidado estético de las uñas.

DIAGNÓSTICO PRECOZ

En caso de tener hongos en uñas y piel los especialistas recomiendan un diagnóstico precoz y tratamientos antifúngicos específicos para evitar complicaciones y recaídas; mientras que para la Dermatitis por materiales sintéticos la identificación del agente causante y la recomendación de materiales hipoalergénicos resultan fundamentales para evitar nuevas lesiones.

Los podólogos, para los casos de sudoración excesiva y mal olor, que afecta aproximadamente entre el 3% y el 5% de la población, recomeindan tratamientos específicos, productos antitranspirantes y pautas de higiene adaptadas a cada paciente. Por último, para uñas encarnadas, que afectan aproximadamente al 5% de la población, su tratamiento puede ser conservador o quirúrgico dependiendo del grado de afectación e incluye la corrección del corte ungueal, reconstrucciones de la uña y medidas para prevenir infecciones y recaídas.

Desde el ICOPCV recuerdan que muchas de estas patologías pueden prevenirse mediante revisiones periódicas, un calzado adecuado y la consulta temprana ante cualquier molestia. "Los pies soportan todo el peso de nuestro cuerpo y son esenciales para nuestra movilidad y calidad de vida. La primavera es el momento perfecto para prestarles atención y prevenir problemas que pueden agravarse durante el verano", ha afirmado Jorge Escoto.

Contador

Contenido patrocinado