Actualizado 09/11/2020 08:54 CET

¿Podemos vivir sin el bazo? Y su relación con el COVID-19

Bazo
Bazo - TRANSURFER/ISTOCK - Archivo

   MADRID, 7 Nov. (EDIZIONES) -

   El bazo es el más grande de los órganos linfáticos y participa en la respuesta inmune del cuerpo, hoy tan importante en época de pandemia. Se encuentra en la cavidad abdominal, en el lado izquierdo, por arriba del estómago y debajo de las costillas. Tiene el tamaño aproximado de un puño. Es de consistencia blanda.

   “Tiene varias funciones, entre ellas inmunológica, hematopoyética, y de aclaramiento de células sanguíneas. Además, actúa como un filtro para la sangre, eliminando las sustancias extrañas y las células sanguíneas o eritrocitos envejecidos o defectuosos”, mantiene en una entrevista con Infosalus Ana Sebrango Sadia, médico especialista en Hematología y Hemoterapia, del Hospital Universitario de Torrejón (Madrid).

   Desde la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos recalcan que forma parte del sistema linfático, encargado de combatir las infecciones y de mantener el equilibrio de los líquidos del cuerpo. Al mismo tiempo, señalan que contiene los glóbulos blancos que luchan contra los gérmenes. “El bazo también ayuda a controlar la cantidad de sangre del organismo y destruye las células envejecidas y dañadas”, agregan.

   En cuanto a su papel frente a la COVID-19, la experta del Hospital Universitario de Torrejón afirma que “la función inmunológica del bazo afecta principalmente a las infecciones bacterianas, eliminando las bacterias del torrente sanguíneo y produciendo anticuerpos contra las mismas”, de forma que la tasa de infecciones víricas, como la COVID-19, no es mayor en pacientes esplenectomizados (sin bazo), “por lo que no es de esperar que juegue un papel importante”.

   Sobre si podemos vivir sin el bazo, la doctora Sebrango mantiene que los pacientes ‘esplenectomizados’ pueden continuar con su vida normal, pero teniendo en cuenta un mayor riesgo de infecciones. “Por ello, los procesos infecciosos deben ser tratados precozmente con antibióticos de amplio espectro, y deben recibir vacunación frente a bacterias encapsuladas, como S. pneumoniae y H. influenzae”, subraya.

RAZONES PARA EXTIRPAR EL BAZO

   La Academia Americana de Médicos de Familia subraya en este sentido que existen muchas razones que pueden dañar al bazo o requerir que se extirpe, siendo algunos de estos factores: Rotura o agrandamiento del bazo; quiste o absceso; coágulos sanguíneos; cirrosis del hígado; cáncer que afecta el bazo; anemia falciforme; algunas enfermedades o trastornos de las células sanguíneas; traumatismo.

   Así, y sobre si presentan mayor riesgo de infección las personas sin bazo, la especialista del Hospital Universitario de Torrejón menciona que la consecuencia más grave de la esplenectomía (extirpación del bazo) es el incremento de la susceptibilidad a las infecciones bacterianas, en particular por gérmenes encapsulados, como ‘S. pneumoniae’ o ‘H. influenzae’, que proliferan libremente sin ser fagocitados por el bazo. “La vacunación frente a estos gérmenes es clave, además del inicio precoz del tratamiento antibacteriano de amplio espectro en procesos infecciosos”, resalta.

   Desde la Academia Americana de Médicos de Familia apostillan a este respecto que, una vez que se extrae el bazo, se corre “un mayor riesgo de contraer infecciones graves”: “El riesgo de infección es mayor en los dos primeros años después de la esplenectomía. Su riesgo también dependerá en parte de su edad y de si tiene otras enfermedades”.

   Es más, mantiene los niños que se someten a una esplenectomía pueden necesitar tomar antibióticos durante al menos dos años después del procedimiento. “Busque atención inmediata si un perro lo muerde o si nota un sarpullido que se forma después de que lo pica una garrapata”, agrega.

   A su vez, reitera la importancia de la vacunación, señalando que éstas pueden ayudar a prevenir algunas infecciones. “Hable con su médico sobre cómo protegerse de las infecciones. Informe a todos sus médicos, dentistas y otros trabajadores de la salud que le han extraído el bazo”, sentencia la sociedad científica norteamericana.

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