Piernas hinchadas con el calor: cuándo es algo normal y cuándo puede ser un problema de salud

Archivo - Piernas hinchadas por el calor.
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Infosalus
Publicado: viernes, 24 julio 2026 8:31

   MADRID, 24 Jul. (EDIZIONES) -

   ¿Llegas a casa en verano con los tobillos más hinchados, notas las piernas pesadas, o incluso sientes que tus zapatos te aprietan más al final del día? No eres el único. Las altas temperaturas favorecen la dilatación de los vasos sanguíneos y dificultan el retorno de la sangre al corazón, lo que provoca que muchas personas sufran hinchazón de piernas y retención de líquidos durante los meses más calurosos del año.

   Aunque se trata de un fenómeno frecuente y, en la mayoría de los casos, benigno, conviene saber por qué ocurre, quiénes tienen más riesgo de padecerlo, qué hábitos pueden ayudar a prevenirlo y, sobre todo, cuándo esta hinchazón puede ser la señal de alarma de un problema de salud que requiere atención médica.

   Es por esto por lo que entrevistamos en Europa Press Salud Infosalus a Eva Moya Mateo, facultativa especialista en Medicina Interna del Hospital Universitario Infanta Leonor de Madrid, quien subraya que en la mayor parte de los casos el responsable es el calor ambiental, y este fenómeno demuestra cómo nuestro organismo regula su propia temperatura a través de regular los líquidos corporales.

   Por otro lado, sostiene esta experta que las piernas son especialmente sensibles a padecer edema por el efecto de la gravedad: “A lo largo del día, cuando la temperatura es elevada, resulta más difícil mantener un buen retorno de sangre y de líquidos al corazón. Por esto, muchas personas experimentan sensación de pesadez, de cansancio, o un aumento de volumen en los tobillos y en las piernas que suele hacerse más evidente al final de la jornada, y mejorar tras el descanso nocturno. Se trata de un fenómeno frecuente, generalmente benigno, que puede ser más intenso en determinadas personas o situaciones”.

EN QUÉ SITUACIONES SE VE FAVORECIDA

   Si bien cualquier persona puede notar cierto aumento del volumen en las piernas durante el verano, existen personas o algunos pacientes especialmente predispuestos a padecerlo, tal y como reconoce esta doctora. Factores como la edad avanzada, el exceso de peso, los antecedentes de problemas circulatorios, o el permanecer mucho tiempo en una misma postura dice que pueden favorecer la aparición de edemas.

   “Los hábitos cotidianos también desempeñan un papel importante. Permanecer muchas horas sentado, trabajar de pie durante toda la jornada, o reducir la actividad física debido al calor pueden favorecer el estancamiento de la sangre en las piernas. Del mismo modo, el uso de ropa excesivamente ajustada o una ingesta elevada de sal pueden contribuir a que el organismo retenga líquidos”, detalla.

   Pero también, la doctora Moya habla de la toma de determinados fármacos como antiinflamatorios, corticoides, o algunos antihipertensivos con efecto vasodilatador pueden favorecer la aparición de edemas.

QUÉ OCURRE REALMENTE EN NUESTRO ORGANISMO

   ¿Qué ocurre en nuestro organismo cuando hace calor para que aparezca esa sensación de pesadez o de aumento de volumen en piernas y tobillos? Esta especialista en medicina interna señala así que cuando las temperaturas son elevadas, el organismo pone en marcha mecanismos para disipar el calor y proteger así a nuestros órganos vitales.

   En concreto, precisa que se produce una vasodilatación de las venas y de las arterias, que aumentan su calibre para facilitar la disipación del calor corporal a través de la piel: “Al dilatarse estos vasos sanguíneos, se favorece la salida de líquido a los tejidos, en el espacio que rodea las células. Si a esto añadimos el efecto de la gravedad, especialmente si estamos muchas horas de pie o sentado, este líquido va a tender a acumularse en las zonas más bajas de nuestro cuerpo, sobre todo en las piernas y en los tobillos”.

   Por este motivo, defiende Eva Moya Mateo, la hinchazón suele empeorar a lo largo del día y mejora con el descanso de la noche. “Por tanto, podemos decir que se trata de una consecuencia temporal de los mecanismos habituales que tiene el cuerpo para adaptarse a las altas temperaturas”, insiste esta experta del Hospital Universitario Infanta Leonor.

POSIBLES SEÑALES DE ALARMA

   No obstante, y aunque en la mayoría de casos la hinchazón relacionada con el calor es simétrica, es decir, que afecta a ambas piernas y que mejora con el reposo, le pedimos a esta experta que nos especifique qué situaciones sí precisan de una valoración médica: “Una señal especialmente importante es la aparición de hinchazón en una sola pierna, sobre todo si se acompaña de dolor, de enrojecimiento, o de un aumento de temperatura local, lo que puede indicar la presencia de una obstrucción venosa a causa de una trombosis”.

   Apunta igualmente esta doctora que también debe prestarse atención a los casos en los que el edema aparece de forma brusca y progresa rápidamente, o bien si no mejora tras el reposo, sobre todo en pacientes con patologías de base como insuficiencia cardiaca, enfermedad renal, o cirrosis hepática. “La presencia de otros síntomas como dificultad para respirar, falta de aire, dolor torácico, o palpitaciones asociadas deben llevar a buscar atención médica”, detalla.

   Asimismo, conviene consultar en su opinión cuando la hinchazón es persistente, cada vez más intensa o se acompaña de cansancio, de un aumento rápido de peso, o de una disminución de la cantidad de orina.

   “Aunque el calor puede favorecer el acúmulo de líquido en las piernas, no siempre es el único responsable. En ocasiones, la hinchazón constituye la manifestación de un trastorno que afecta a otros mecanismos u órganos que regulan la circulación sanguínea. (...) La clave para diferenciar una situación que puede ser normal de un problema médico, suele estar en la intensidad, duración, y evolución de los edemas. Una hinchazón leve y transitoria que mejora con medidas sencillas suele relacionarse con los efectos del calor. Por el contrario, cuando el edema es persistente, progresivo, o se acompaña de otros síntomas, es aconsejable realizar una valoración médica para identificar la causa y establecer el tratamiento adecuado”, valora la doctora Moya.

TIPS PARA PREVENIR PIERNAS CANSADAS

   Con todo ello, y a la hora de prevenir o de aliviar la hinchazón de las piernas durante los días de más calor, esta especialista del Hospital Universitario Infanta Leonor cree importante señalar que existen las siguientes medidas:

   ·La más importante es mantenerse físicamente activo; caminar, moverse, hacer ejercicio, o practicar algún deporte es la mejor forma de hacer que los músculos de las piernas actúen como una ‘bomba’ impulsando la sangre de regreso hacia el corazón.

   ·También es recomendable evitar periodos prolongados en la misma posición, especialmente de pie o sentado.

   ·Elevar las piernas al final del día puede también facilitar el drenaje del líquido acumulado.

   ·Refrescar las piernas con agua fresca o templada puede ayudar a contrarrestar la vasodilatación provocada con el calor.

   ·Nuestra dieta también puede ayudar: mantener un patrón de estilo mediterráneo, con frutas y verduras diarias, que aporte niveles adecuados de potasio y limitar el consumo de sal ayuda a evitar la retención de líquidos.

   ·En personas con tendencia a marcada a la aparición de edemas, o con patologías de base que la favorecen, como la insuficiencia venosa crónica, se debe consultar con su médico para además valorar otras medidas como el uso de medias de compresión adaptadas a cada caso.

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