Actualizado 01/04/2020 12:11 CET

Se pierde más peso si antes de empezar una dieta estás en forma

Mujeres haciendo ejercicio
Mujeres haciendo ejercicio - GPS IMAGEN Y COMUNICACIÓN - Archivo

   MADRID, 1 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Las personas que están muy fuera de forma cuando comienzan un programa de pérdida de peso conductual pierden menos peso a largo plazo que aquellos que están más en forma, según un nuevo estudio que publicará en una sección complementaria especial del 'Journal of the Endocrine Society'.

   "Esta investigación podría ayudarnos a mejorar el diseño de nuestros programas de pérdida de peso y sugiere que los adultos con muy mal estado físico pueden beneficiarse de un apoyo de ejercicio adicional durante un programa de pérdida de peso para lograr niveles más altos de actividad física moderada a vigorosa y mejorar a largo plazo pérdida de peso", destaca el investigador principal Adnin Zaman, del Campus Médico Anschutz, de la Universidad de Colorado.

Los investigadores examinaron la relación entre el nivel de condición física de una persona al comienzo del estudio y la pérdida de peso al final de un programa de pérdida de peso conductual de 18 meses. El programa combinó una dieta restringida en calorías, apoyo conductual grupal y seis meses de ejercicio supervisado.

   El estudio incluyó a 60 adultos con obesidad o sobrepeso. Los participantes hicieron ejercicio bajo supervisión durante los primeros seis meses del estudio. Progresaron a 300 minutos a la semana de ejercicio de intensidad moderada durante la fase de ejercicio supervisado de seis meses. Cuando completaron su ejercicio supervisado, se les aconsejó que continuaran haciendo ejercicio en el mismo objetivo por el resto del estudio por su cuenta.

   Los participantes usaron un brazalete que midió sus niveles de actividad durante una semana al comienzo del estudio, y luego durante una semana durante los meses 6, 12 y 18. Su aptitud cardiovascular se midió durante una prueba de ejercicio gradual en una cinta de correr motorizada.

Se les dividió en dos grupos: 'muy mal estado físico' y 'mal estado físico o mejor'. Veinte (33%) de los adultos que completaron el estudio de 18 meses fueron clasificados como de muy mal estado físico al comienzo del estudio, mientras que 40 (67%) fueron categorizados como de mal estado físico o mejor.

   El índice de masa corporal, que se basa en la estatura y el peso, fue mayor en aquellos con muy mal estado físico al comienzo del estudio en comparación con aquellos en el grupo de mal estado físico o mejor. No hubo diferencias significativas entre los dos grupos en el cambio de peso a los 6 o 12 meses.

   Sin embargo, a los 18 meses, aquellos en la categoría pobre o mejor perdieron casi el doble de peso que aquellos que tenían una condición física muy deficiente al comienzo del estudio, un promedio de 8 kilos frente a 4,3 kilos.

Aquellos con una condición física muy deficiente no pudieron realizar tantos episodios de actividad física moderada a vigorosa durante al menos 10 minutos seguidos al comienzo del estudio en comparación con los del grupo de condición física pobre o mejor.

   Ambos grupos aumentaron la cantidad de actividad moderada a vigorosa que pudieron realizar durante el transcurso del estudio, pero el grupo de muy mal estado físico no pudo hacer tanto, un promedio de 24 minutos al día, en comparación con 42 minutos al día para el grupo más en forma.

   Zaman señala que los resultados pueden estar influenciados por otros factores relacionados con la baja aptitud que no midieron. "Se necesitan estudios futuros para evaluar si proporcionar apoyo adicional para el ejercicio o enfocarse específicamente en mejorar la condición física en adultos con bajos niveles de condición física mejoraría la pérdida de peso", apunta.