Este pez revela cómo el cerebro 'sabe' cuándo es el momento de tener sexo, según un nuevo estudio científico

Archivo - Pez medaka
Archivo - Pez medaka - KOICHI YOSHII/ ISTOCK - Archivo
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Publicado: viernes, 9 enero 2026 7:11

   MADRID, 9 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Un equipo de investigación dirigido por la Universidad de Hiroshima y la Universidad de Agricultura y Tecnología de Tokio (ambas en Japón) ha propuesto un mecanismo neuroendocrino en peces óseos que envía señales de ovulación desde los ovarios al cerebro, utilizando el pez medaka como modelo; el primer paso para dilucidar los circuitos neuronales que facilitan la receptividad sexual en los teleósteos hembras. Sus descubrimientos se publican en 'Journal of Neuroendocrinology'.

   Los peces óseos (teleósteos) constituyen uno de los grupos de vertebrados más diversos y habitan una amplia variedad de ambientes acuáticos. Las hembras de muchas especies son sexualmente receptivas solo cuando los óvulos se han desarrollado en los ovarios y están listos para el desove. En otras palabras, la receptividad sexual aumenta en sincronía con el estado ovárico. Este sistema neuroendocrino permite a las hembras aceptar el cortejo del macho en el momento preciso. Sin embargo, los detalles del mecanismo neuroendocrino que regula cómo la información del estado ovárico se transfiere al cerebro de los peces siguen sin estar claros.

    De esta forma, el equipo de investigadores utilizó hembras de medaka para identificar con precisión el momento de la ovulación y el momento de la conducta sexual. Han propuesto un mecanismo neuroendocrino que envía señales de ovulación desde los ovarios al cerebro, aumentando así la motivación sexual en las hembras físicamente aptas para desovar.

    El pez medaka, también conocido como pez arroz japonés, ha sido un pez de acuario popular en Japón desde el siglo XVII, además de ser un organismo modelo para la investigación científica. El pez medaka utilizado en este estudio pone huevos con un ciclo diario y presenta patrones estereotipados de comportamiento sexual, lo que lo hace ideal para analizar el comportamiento sexual. Se han publicado numerosos estudios sobre los mecanismos neuroendocrinos que controlan el desarrollo de los óvulos en sus ovarios, lo que llevó a los investigadores a elegir el pez medaka para este estudio.

    El desarrollo de los óvulos en los ovarios de los teleósteos está regulado por neuronas del hipotálamo y hormonas secretadas por la glándula pituitaria (eje hipotálamo-hipofisario-gónada, eje HPG). Los investigadores examinaron si las hembras de medaka respondían al cortejo de los machos y si finalmente lo aceptaban utilizando peces cuyos genes relacionados con el eje HPG habían sido desactivados.

    Las hembras de medaka con una deleción parcial del gen que codifica la hormona luteinizante (LH), secretada por la hipófisis, que poseían óvulos desarrollados, pero no podían ovular (medaka con deficiencia de LH), no aceptaban el cortejo, a pesar de ser cortejadas normalmente por los machos. Además, al observar cronológicamente el momento de la ovulación y el comportamiento sexual en hembras de medaka normales, los investigadores determinaron con precisión que la ovulación ocurre aproximadamente dos horas antes de que se encienda la iluminación en la sala de crianza, mientras que el comportamiento sexual ocurre entre una hora y media y una hora antes.

    "Descubrimos que la receptividad sexual femenina fluctúa en sincronía con el ciclo ovulatorio", desarrolla la doctora Soma Tomihara, profesora adjunta de la Escuela de Posgrado de Ciencias Integradas para la Vida de la Universidad de Hiroshima y una de las autoras correspondientes del artículo. "Además, nuestros resultados sugieren la presencia de un mecanismo neuroendocrino mediante el cual las hormonas sexuales esteroides, liberadas en oleadas en torno al momento de la ovulación, son recibidas directamente por neuronas específicas del cerebro y sirven como señales que indican la ocurrencia de la ovulación".

    Cuando se administró P4, un análogo de la progesterona, a las medakas con deficiencia de LH, se observó comportamiento sexual con machos y se restableció la receptividad sexual, pero no la ovulación. Esto sugiere que P4 restableció la receptividad sexual no actuando sobre los ovarios para inducir la ovulación, sino al ser recibida directamente en el cerebro. En otras palabras, se sugiere que existe una vía por la cual las hormonas secretadas por los ovarios durante la ovulación en condiciones naturales se reciben directamente en el cerebro, y estas neuronas participan en la facilitación de la receptividad sexual.

    "Nuestro objetivo es dilucidar los circuitos neuronales que facilitan la receptividad sexual en las hembras teleósteos, centrándonos específicamente en las neuronas cerebrales que responden a la hormona esteroide sexual liberada cerca del momento de la ovulación", concluye Tomihara.

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